El general José Trinidad Ruiz Meza visto por su biesnieta de Tecómitl

• Acendrado zapatista, el general brigadier, médico homeópata, ministro metodista, fue uno de los firmantes del Plan de Ayala. Su tercera generación vivió en Milpa Alta

Por Manuel Garcés Jiménez*

Adentrarse en la historia de la Revolución Zapatista es fascinante, parecido a desenredar una filigrana o una madeja de fino hilo que tiene inicio, pero al que no se encuentra el final; además, esa bola tiene antecedentes y objetivos, así vamos encontrando y valorando el movimiento agrarista con hombres y mujeres del centro del país, con participación activa en los estados de México y Morelos, así como en las actuales demarcaciones de Milpa Alta, Xochimilco y Tláhuac, cuyos habitantes estuvieron concatenados al movimiento revolucionario al lado del general Emiliano Zapata Salazar.

Es el caso de José Trinidad Ruiz Meza, cuya vida nos es narrada por su bisnieta María Mireya Blancas Ruíz, nativa de San Antonio Tecómitl[1], quien nos platica: «Entrañables recuerdos y anécdotas que han pasado por dos generaciones desde mi bisabuela Asunción Rodríguez Higuera que le narrara a mi madre Ofelia Ruiz Zamora con el propósito de conocer el legado histórico del hombre valiente quien participa en la elaboración del Plan de Ayala firmado el 28 de noviembre de 1911 con el lema ‘Justicia y Ley’».

Un joven, José Trinidad, visita la población de Miraflores que se localiza a siete kilómetros aproximadamente de la cabecera de la municipalidad de Chalco, estado de México, siendo ahí donde conoció a la señorita y después su esposa, Asunción Rodríguez Higuera, originaria de Valencia, España. Su señor padre, don Isidro Rodríguez fue ingeniero de la fábrica textil de aquella población.

General José Trinidad Ruiz (18…~1915)

Agrega: «Mi abuelo el general José Trinidad Ruiz era médico de profesión y ministro metodista, por lo que conocía bien a la gente y el terreno del estado de Morelos, hasta la porción sur Oriente del estado de México. Fue estimado por muchas personas por su sensibilidad y la necesidad de igualdad y sed de justicia. Prueba de ello es que no dudó en unirse a la causa zapatista, dejando atrás a su esposa Asunción Rodríguez Higuera y a sus dos hijos Guadalupe y Mario Ruiz Rodríguez, a buen resguardo con la sociedad». La familia le decía «Trini» con afecto y cariño al general.

La historia de la Revolución Mexicana reconoce a uno de tantos personajes que estuvieron directamente involucrados en este movimiento, y es el caso de este médico homeópata y ministro de la iglesia metodista, oriundo de la municipalidad de Tlaltizapán, en el estado de Morelos, quien se involucra en el movimiento armado en el mes de febrero de 1911, contra el gobierno de Porfirio Díaz Mori. Al llamado de don Francisco I. Madero se une al movimiento campesino en su estado natal, donde por su destacada participación física e intelectual fue nombrado general brigadier del Ejército Libertador del Sur y Centro de la República Mexicana, siendo conocido entre la tropa como el «Cura».

Su participación fue con determinación y aferrado en acabar con el acaparamiento de tierras por parte de los hacendados, por lo que el general Zapata le da la encomienda de participar en su representación en San Juan del Río, como consecuencia de la huida de Porfirio Díaz a Francia, cuando se reconoce como presidente interino a Francisco León de la Barra.

Cabe señalar que al analizar el árbol genealógico del general Trinidad, nos lleva a encontrar que su tercera generación familiar estuvo viviendo en San Antonio Tecómitl, Milpa Alta.

Al respecto, Mireya Blancas nos comenta que su abuelo Trini tuvo como compañera y esposa a la señora Asunción Rodríguez Higuera (1879–1959), quienes procrearon a sus hijos Guadalupe y Mario Ruiz Rodríguez, éste último padre de la doctora Ofelia Ruiz Zamora, quienes heredaron la profesión de la medicina. La doctora Ofelia Ruiz se unió con el licenciado Ernesto Blancas, nativo de Tecómitl, mejor conocido como el «Sirindango» o el «Peludo», por su abundante vello corporal; ellos procrearon a tres hijos.

La doctora Ofelia Ruiz Zamora ejerció su profesión dando atención a los pacientes en  su consultorio instalado en su misma casa, la cual se encontraba en la esquina de las actuales avenidas Morelos y 5 de Mayo (frente al reloj público) en San Antonio Tecómitl.

Agrega Ma. Mireya Blancas que fue «un esposo devoto y padre amoroso que no titubeaba en buscar a su familia en plena revolución, siempre y cuando las circunstancias se lo permitieran y no les pusiera en riesgo. Una de tantas anécdotas que reflejaba su férreo carácter y valores humanos se dio el caso en la que el general ‘Trini’ como le decía ‘Chona’, la bisabuela poseía un lobo como mascota al que quería mucho, y en su presencia de tan fiero animal parecía un cachorro mostrando su fidelidad y cariño. Cierto día cuidaba de su esposa e hijos, en su ausencia se escapa el lobo durante la noche regresando al amanecer con dos gallinas en el hocico, las cuales puso ya muertas a los pies de la bisabuela. Esto fue narrado a ‘Trini’, pues era un incidente inédito. Enojado el general ante tal circunstancia, expresó a la familia que no podía permitir que ni su mascota tomase aquello que no fuera suyo y de una patada al animal lo mató. El animal fue enterrado con especial cuidado con lágrimas en las mejillas».

Otra anécdota nos demuestra la valentía e inteligencia durante el campo de batalla, donde el general Ruiz demostraba su fuerza dominante desde el noroeste del estado de Morelos, hasta el poblado de Ozumba, en el estado de México.

Asunción Rodríguez Higuera (1879~1959), esposa del general José Trinidad Ruiz

Comenta la bisnieta que: «En cierta ocasión él y sus hombres fueron emboscados por el ejército enemigo, temiendo por sus vidas ideó que sus hombres se colgaran al costado de la montura de sus caballos para que al desembocar la manada pasaran velozmente frente a sus adversarios sin que su gente fuese vista y así tuvieran la posibilidad de huir. Hecho esto y en medio de la confusión, pudo refugiarse en la iglesia más cercana cambiando sus vestiduras por las de sacerdote. Los federales le buscaron encarnizadamente en todo el pueblo hasta llegar al inmueble católico. Con toda tranquilidad ahí los recibió, y para disipar sospechas de sus seguidores le solicitaron que oficiara una misa. Sin titubear accedió porque como ministro metodista conocía a la perfección la solemnidad cristiana, además conocía a la perfección el contenido de las Sagradas Escrituras y, por ende, dominaba el latín, ya que era un hombre instruido en la fe religiosa. Cabe recordar que en aquellos tiempos las celebraciones de las misas se oficiaban en latín. Así fue como logró salvar su vida y la de sus hombres».

Al respecto el profesor Amador Espejo Barrera[2] de la municipalidad de Ayala, Morelos, nos comenta que el general José Trinidad Ruiz Meza fue «sucesor de las ideas de José Rumbia, Benigno Zenteno, José Neyra, Porfirio Meneses y Juan Olivares, entre otros. Tuvo la influencia de los ideólogos la religión metodista como fueron Andrés Angulo, Porfirio Bonilla, Eleuterio Arenas, Juan Cuamatzi, José Rumbia, los hermanos Campos y los Zenteno; con ideologías de los hermanos Enrique y Ricardo Flores Magón y de Aquiles Serdán Alatriste, ideas revolucionarias en acabar con la política de explotación porfirista».

En el facsímil del Plan de Ayala publicado por el Movimiento Nacional Plan de Ayala del Estado de Morelos, estando don Mateo Emiliano Zapata como dirigente Nacional del Plan de Ayala, se publica este documento avalado por el general Gildardo Magaña, general de división del Ejército Nacional, quien certifica que el documento es copia fiel del auténtico, o sea, uno de los pocos originales que firmaron en la época en que fue proclamado; en dicho documento aparecen los firmantes del Plan de Ayala, entre estos el profesor Otilio Edmundo Montaño y José Trinidad Ruiz, quienes acompañaron a Emiliano Zapata a Miquetzingo.

La firma del general Ruiz aparece inmediatamente después que la del Caudillo del Sur

Narra el profesor Amador Espejo lo siguiente: «En el Plan de Ayala vemos que la firma de José Trinidad Ruiz es la segunda después de la del General Emiliano Zapata, fue objeto de ser citado por Severiano Segura Espinoza, originario de Ayoxustla, que a la posteridad heredó que: el sábado 25 de noviembre de 1911, el jefe supremo del Ejército Libertador del sur hizo su entrada a la ranchería de Tepoxmatla, con los jefes y coronel Santiago Aguilar y el capitán Avelino Cortés, quienes aún no se ponían de acuerdo para elegir el lugar, que más tarde sería histórico, donde debía estructurarse y pasar en limpio el histórico documento que hoy conocemos como Plan de Ayala […] el coronel Antonio Sosa se puso al frente de su grupo de hombres valientes, recibió órdenes de cubrir la vanguardia y no tardaron mucho en llegar al pueblo de Ayoxustla […] De los tantos que se manufacturaron del Plan, pueden verse diferentes estilos de escribir la J o la M, la L o la S; de lo que se deduce que fueron más de uno los que transcribieron con manguillo dicho documento. Al momento de firmar el Plan de demandas, José Trinidad Ruiz, el «Cura», es el segundo en estampar su rúbrica, con el grado de General de División».

Rúbrica del general brigadier José Trinidad Ruiz en el Plan de Ayala

Con la derrota y asesinato de Francisco I. Madero, conjuntamente con el vicepresidente José María Pino Suárez en la llamada «Decena Trágica», Victoriano Huerta usurpa el poder, a lo cual el general José Trinidad Ruiz y por desconocimiento de lo que pretendía el «Chacal» de Huerta se une a él y después con don Venustiano Carranza, con el paso de los meses se da cuenta de las intenciones e intereses en contra del objetivo del zapatismo, ante tal situación el general Ruiz, junto con Benjamín Argumedo e Higinio Aguilar, regresan nuevamente a tomar la bandera del Plan de Ayala. «… el 10 de abril de 1914 José Trinidad Ruiz gira un escrito al General Emiliano Zapata para felicitarlo por su noble oposición al constitucionalismo, al que se le considera una obra macabra proveniente de la Casa Blanca».

El general Emiliano Zapata al momento de firmar el Plan de Ayala

Finalmente, el general José Trinidad Ruiz Meza fallece en combate en defensa de la repartición de la tierra a los campesinos en la ciudad de Texcoco, cerca de Otumba, estado de México, el 25 de enero de 1915, su nombre es recordado entre los metodistas como un hombre ejemplar.

_____

* Presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta. Secretario de la Asociación de Cronistas Cabildos de la Ciudad de México.

Invierno de 2022.


[1] Agradezco a Ernesto Blancas Lievano, mi amigo «Teto» por el material escrito por María Mireya Blancas Ruiz.

[2] El profesor Amador Espejo Barrera es sobrino político de la esposa del general Emiliano Zapata, la señora Josefa Espejo. El profesor se ha dedicado a la investigación de la gente que apoyó el movimiento agrarista.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: