Opinión | Monstruos de México

Alejandro Moreno, alias ‘Alito’, el del caduco PRI, como el ajolote de pantano decidió ocupar el nicho ecológico del ya prisionero Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, quien fuera aprendido en el 2021

Por Adán Echeverría

Yo me detendré lleno de júbilo ante el montón afrentoso

de los cadáveres desnudos arrojados al fango de las cloacas.

Nerón

El ajolote de pantano movió la cola, agito aquel lodazal y las nereidas corrieron y dieron brincos, desnudas y sedientas de poder, las ninfas decidieron que no importaba ser las esclavas de aquel monstruo, si todo lo que luego quisieran les sería concedido: besar sapos y obtener operaciones, o por qué no, hasta curules en el Congreso de la Unión, en aquel paraíso robado en que se había convertido El Ombligo de la Luna durante la actual legislatura, la del 2022.

Los bárbaros tomaron el poder, bajo el contubernio entre dictadorzuelos en fuga de la revolución mexicana y criminales. Los criminales ya sin rostro. Los criminales que pueden darse el lujo de poseer obras de arte en la sala de su casa, o de balear a su joven esposa en un restaurante de lujo. Esos son los Monstruos de México.

Alejandro Moreno, como el ajolote de pantano, decidió ocupar el nicho ecológico del ya prisionero Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, quien fuera aprendido en el 2021 junto con Sandra Vaca, Roberto Zamorano, Claudia Priscila Martínez y Adriana Rodríguez Regalado; priistas a quienes se les probó la trata de personas, la prostitución, el mero mero degenere, con clientes muy bien recomendados, en bacanales donde lo mismo te topabas a un priista que a un panista, un perredista, un empresario, un narco, un obispo, cualquier personaje incapaz de ganarse su dinero por capacidades e inventivas, sino por el robo, la usura, el desfalco, o ser parte del Servicio Público, que bien sabemos para qué diablos sirve en México, para engrosar la cartera, permitirse negocios de todo tipo, que los haga millonarios por dos o tres generaciones, con dinero que no les pertenece.

Alejandro Moreno y sus nereidas no se iban a quedar atrás. Ya en 2014 los panistas le habían brindado el ejemplo: Diputados de Nuevo León, Guanajuato, Sonora, Sinaloa y el Enlace parlamentario de San Luis Potosí aparecieron en un video «bebiendo, bailando y deslizando sus manos sobre los glúteos de las chicas que pagaron en dos clubs nocturnos: Luis Alberto Villarreal, abraza y baila con ‘Montana’; Jorge Iván Villalobos Seáñez abraza cariñosamente a otra bailarina». Bailaban con prostitutas, entre tragos de alcohol, condones y en un departamento de súper lujo con vista al mar los señoritos: Raúl Paz, Martín López, Máximo Othón Zayas, Juan Carlos Muñoz Márquez además de Luis Alberto Villarreal.

Alejandro Moreno tiene de donde aprenderlo bien. Como aquel lindo momento en que el senador panista Ismael García Cabeza de Vaca intercambió mensajes sobre servicios sexuales. Lo hizo en plena sesión del pleno, aun cuando representa a un estado como Tamaulipas sumido en la violencia de género y trata de personas: «Pásame el cel del padrote no seas gacho ya me la quiero zumbar»; entre comillas leemos la calidad intelectual y moral de estos panistas. Alejandro Moreno no podía quedarse atrás. Por eso está metido en tal escándalo. Se dice que ha pedido fotos sexuales, desnudas, a un grupo de diputadas de su partido. Las diputadas se han enojado por invasión a su privacidad, pero ninguna ha desmentido que dichas fotos y videos existan en el teléfono móvil de Alejandro Moreno. Curules a cambio de desnudos. Alejandro ha cursado bien la escuela de sus antecesores. Para eso alcanza el presupuesto federal que se les paga de nuestros impuestos. ♦

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: