Danza de Concheros en Atlapulco cumplió 111 años

Septiembre 1, 2021.- La historia comenzó en 1911 en Xicomulco

Por Francisco Javier Márquez Juárez*

Capitán Santos Galicia (hijo de Sabino) con su familia en mayo de 1972. Nombrado capitán de la danza de concheros de Atlapulco. Murió en mayo de 2020

El 30 de agosto se cumplieron 111 años de que la danza de concheros llegó a San Gregorio Atlapulco. Por tal motivo comparto con ustedes esta crónica.

25 de julio de 1531. Cerro de Sangremal, los chichimecas encabezados por los caciques Lobo y Coyote se preparaban para entrar en combate contra los españoles que querían invadir su territorio. Acompañaban a estos españoles, otomís y chichimecas liderados por el cacique indígena Conin.

En medio del furor de la batalla ambos bandos hicieron una tregua. El motivo: una cruz resplandeciente se observó en el cielo. Todos se aprestaron a venerarla. Para unos era el símbolo de cristo crucificado; para otros eran los cuatro rumbos del cosmos y una representación de Quetzalcoatl; pero para todos «Él es Dios».

Este mito fundacional quedó plasmado en el escudo de armas del estado de Querétaro, que también se erigió como origen de las «Hermandades de la Santa y Legal Cuenta», nombre primigenio de las corporaciones de concheros.

En la época prehispánica la danza contenía magia, religión y ciencia. Y era acompañada por instrumentos de aliento y percusión. Con el dominio español, la danza tuvo que reinventarse cambiando sus símbolos para conservar oculto su mensaje cosmogónico. Así, el sol pasó a ser Jesús el Cristo, pues ambos mueren y renacen;  Santiago Apóstol pasó a ser el correo de los cuatro vientos, símbolo del universo seccionado. Los instrumentos también se modificaron y se incorporó un instrumento mestizo: la concha, especie de laud medieval fabricado con el caparazón del armadillo, que resinifica la dialéctica de vida-muerte y el concepto de Ometeotl.

Capitán Sabino Galicia

El rito lunar se transformó en velaciones (ceremonias nocturnas en donde se cantan alabanzas acompañadas de rituales simbólicos y sincréticos) y el rito solar convertido en danza.

De esta forma inició una reconquista espiritual paralela a la de los frailes católicos. Esta reconquista fue dirigida por la Hermandad Chichimeca de la Santa y Legal cuenta. Esta hermandad se propuso extenderse por el territorio de lo que después sería la República Mexicana, para hacer conformidad con otros grupos similares y lograr la unión con los antiguos pueblos mesoamericanos. Así surgió el lema de los concheros: «Unión, Conformidad y Conquista».

Uno de los rasgos esenciales que deben tener las corporaciones y mesas de concheros para ser consideradas auténticas, es la línea directa de iniciación por una mesa o corporación que las respalde y que provenga de algún linaje de esos antiguos chichimecas que estuvieron presentes el mítico 25 de julio de 1531 en el cerro de Sangremal.

Siglos después de la batalla de Sangremal. El 24 de agosto de 1911 el señor Feliciano Galicia, comisionado para organizar las danzas de la fiesta patronal de San Gregorio Atlapulco, se enfiló por el camino a Tetlapanca rumbo a San Bartolomé Xicomulco, con la finalidad de entrevistarse con los señores Joaquín Castorena y Juan González, quienes danzaban con una corporación de la Santa y Legal cuenta, en la fiesta patronal de Xicomulco.

Los señores Castorena y González provenían del bajío y estaban a cargo de la mesa de concheros de San Miguel de Allende, Guanajuato, que había levantado estandartes (fundarse) en el año de 1700.

Don Feliciano iba acompañado por sus pequeños hijos Sabino y Cleta Galicia Serralde.

A sus 110 años de edad, la tía Cleta presidió la celebración de los 450 años de la fundación del pueblo de San Gregorio

Después de una plática amistosa convinieron reunirse en San Gregorio ocho días después.

A la izquierda, el capitán Santos Galicia (hijo de Sabino), y en la fotografía de la derecha el capitán Florencio Xolalpa y su hijo Arturo con la imagen de San Miguel de Chalma. Esta imagen está relacionada con los atributos de Huitzilopochtli y con el período en el que los vientos secan las plantas

El 30 de agosto, Feliciano Galicia acompañado de sus hijos Sabino y Cleta, y de los señores Alfonso Godoy, José Tepancalero y 25 personas más, en solemne ceremonia se comprometieron ante el Dios cristiano y las esencias prehispánicas, consagrarse a la danza. Por ello, les fueron entregadas sus armas de conquista (instrumentos musicales para acompañarse en las velaciones y la danza).

Hace cien años la indumentaria de los concheros era muy diferente a la que hoy conocemos. En esa época se componía de calzoneras de manta, blusa blanca y sombrero listonado, rematado por una imagen religiosa, después se adoptó una faldilla corta y un tocado de varas forradas de plumas de aves pequeñas, pintadas de colores. Fue hasta la década de los años 40 cuando se generalizó la indumentaria actual de los concheros: faldilla larga y plumas de avestruz. (No confundir este vestuario con el que utilizan las danzas aztecas y guerreras que se deslindan de las danzas de concheros.)

En 1960, Sabino Galicia, ya adulto, hizo alianza con la Corporación de Concheros de México, capitaneada por los hermanos Carlos y Manuel Barrera, unos de los grupos más tradicionales de la República Mexicana.

En su haber los hermanos Sabino y Cleta grabaron cuatro discos de alabanzas para velación en compañía de Francisco Navarro Godoy.

En las fotografías de la izquierda y centro se ve al capitán Arturo Xolalpa, jefe de la Corporación de Concheros de México. En la fotografía de la derecha se ve a Ricardo Galicia, actual jefe de la danza de San Gregorio, nieto del jefe Sabino e hijo de Santos Galicia

Don Sabino murió a la edad de 77 años, el 20 de octubre de 1980. La «tía Cleta», como comúnmente era conocida, continuó con la tradición y presidió la celebración de los 450 años de la fundación del pueblo. Finalmente, trascendió a otro plano superior al nuestro, con más de 110 años de edad. Cristina Pacheco, conductora televisiva del canal 11, dedicó un programa de su serie «Aquí nos tocó vivir», para platicar con ella.

Regresando nuevamente al primer cuarto del siglo XX, el señor Florencio Xolalpa siendo joven fue iniciado también en la tradición conchera, como miembro de la Corporación de Concheros de México, de los hermanos Barrera. En alguna ocasión, el capitán Florencio me platicó que en las peregrinaciones que el pueblo realizaba al santuario de Chalma, le gustaba ir de espectador a las velaciones que los grupos concheros realizaban. En ese entonces sus ritos los realizaban a puerta cerrada y estaban vedados para los ojos de los profanos. Poco a poco fue haciendo amistad con los jefes de la corporación, hasta que fue iniciado en la tradición conchera.

Actualmente, Arturo Xolalpa, hijo de don Florencio, es Jefe nombrado por el capitán Ricardo Godínez Martínez en la Corporación de Concheros de México, grupo independiente.

La corporación en la que es Jefe nombrado don Arturo, es una de las más prestigiosas y reconocidas mesas de concheros de la República Mexicana. ♦

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* Profesor, originario de San Gregorio Atlapulco, estudioso de la historia y tradiciones de su comunidad.

1 Comentario en Danza de Concheros en Atlapulco cumplió 111 años

  1. Manuel Olivares Rodriguez // 2 septiembre, 2021 en 6:59 am // Responder

    A colacion; al hablar de Atlapulco me cuestiono de donde o en base en que se les conoce o decian antes los “chicuarotes” asi como cada pueblo tenía sus repectivos apelativos. Muchos amigos del pueblo. Saludos}

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