Opinión | A 80 años de la muerte de Trotsky

Junio 1, 2020.- Pocos saben que fue un milpaltense quien tramitó el asilo de Trotsky en México

Por Manuel Garcés Jiménez

A mi amigo Pascual Gallegos Palma,

quien amo a su tierra,

luchó contra los talamontes del bosque y

fue Cronista de San Pablo Oztotepec.

(1941-2020).

Fue el día 20 de agosto del año de 1940, hace casi 80 años, cuando se suscitó el cruel asesinato del revolucionario ucraniano Lev Davidovich Bronstein, conocido en la historia de nuestro país como León Trotsky, noticia que cimbró a los hombres de ideas liberales-revolucionarias. Este año de coronavirus se cumplen cuatro décadas de aquel deceso que enlutó al mundo por el artero asesinato al hombre que por sus ideas y acciones revolucionarias cambió el rumbo de su madre patria, Rusia, homicidio que vibró al mundo.

Al parecer son pocas las personas quienes tienen conocimiento de que fue un milpaltense, el profesor Octavio Fernández Vilchis, oriundo de San Pablo Oztotepec, quién junto con otras personalidades de la época, con ideas marxistas, tramitaron ante el gobierno del General Lázaro Cárdenas la entrada de León Trotsky a nuestro país, acompañado de su esposa Natalia Sedova, tras de la amenaza de José Stalin.

En aquellos años el periódico de circulación masiva fue La Prensa, con su slogan «Diario ilustrado de la mañana, quien dio conocer el miércoles 21 de agosto en su página principal a ocho columnas, con enormes letras mayúsculas de color rojo: «Nuevo atentado a León Trotsky por un espía de Stalin», y en la misma portada, parte inferior, aparecía la fotografía con el siguiente texto: «Fue agredido en su casa de Coyoacán con un piolet envenenado que lo mantiene agonizante».

Al día siguiente el citado periódico dio la noticia a ocho columnas con letras grandes en color negro: «Murió Trotsky a consecuencia del atentado».

La nota fue escrita por el periodista Eduardo Téllez Vargas, conocido como el «Güero», quien después se hizo famoso a nivel internacional por ser el único en dar detalles del lamentable atentado. Comentan que estando en la barandilla de algún juzgado de esta Ciudad de México se entera de tal acción y de inmediato pide el aventón a los policías donde pudo llegar en una patrulla con la sirena abierta encontrando a León Trotsky, quien yacía en su lecho agonizante de su domicilio en calle Viena 19, Coyoacán. De inmediato fue trasladado en una ambulancia de la Cruz Roja aún con vida, al hospital que se localizaba en las calles de Victoria y Revillagigedo, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Comentan compañeros de trabajo del reportero que éste se disfrazaba de camillero y con libreta y pluma en mano escribía todo lo que veía, por lo que las hojas de su libreta estaban plagadas con datos para la elaboración de sus notas en el periódico.

La Prensa narra que fue «…la pluma de este periodista como el mundo se enteró de la muerte de Trotsky, víctima del piolet que incrustó en su cráneo Ramón Mercader del Río, conocido como ‘Jacques Mornard’, agente de la implacable KGB», quien pasó 20 años en la cárcel de Lecumberri. ¿Cómo llegó Mercader a cumplir su objetivo de acabar con Trotsky? Todo inició en París Francia donde enamoró a Silvia Agelof, hermana de Ruth, secretaria  de Trotsky, de las cuales obtuvo facilidades para entrar a la casa y poder cumplir con la misión del sanguinario José Stalin, el ‘chacal del Kremlin’, como había bautizado Trotsky a Stalin, después de su incalificable pacto con Hitler» . A su muerte, sus archivos y libros de enorme valía para el marxismo-leninismo fueron donados a la Universidad de Harvard, EU.

Tiempo después el reportero fue elogiado por su actividad periodística, al ser el único capaz de enterarse justo al momento de la agresión del ruso, actor clave de la revolución bolchevique, artífice del Ejército Rojo.

Trotsky participó en la revolución rusa, cuando ésta tomó cuerpo con la participación de la población ante el empobrecimiento y el autoritarismo del zar Nicolás II, un mediocre e irresponsable que ocasionó el inevitable movimiento social entre los años de 1914-1917, quien finalmente fue derrotado por una coalición de campesinos, obreros y finalmente la naciente burguesía. 

La participación de Trotsky fue el motor de la lucha de clases por la liberación del proletariado de su patria durante 1917, que al lado de Vladimir Ilich Lenin compartió ideales del marxismo, eslabón histórico en el proceso revolucionario que marca un hito por sus acciones en contra del sistema capitalista. Su muerte causó indignación entre los partidarios del mundo socialista-comunista de aquellos años, cuando se ponía en práctica el materialismo histórico-dialéctico.

A los 80 años de su muerte aún mantenemos vivo su recuerdo sellado en la historia con el triunfo de la revolución bolchevique. A la llegada de José Stalin es quien usurpa el poder de la clase obrera e impone un régimen de totalitarismo burocrático, basado en la falsificación de la historia y el terror.

La historia no olvida cuando Stalin apoyó «…al ejército clandestino judío Haganah, fundador del actual ejército Israel Tzahal, venciendo a los palestinos en 1948 con la ayuda de tropas enviadas por Stalin, e instauró las bases de Israel colonialista y racista que hoy horroriza al mundo».

Con la oportuna intervención de Trotsky queda desenmascarado el auténtico papel del estalinismo que trajo desprestigio, confusión y división en la izquierda rusa, proporcionando el destape del arsenal de propaganda antimarxista en pro del sistema capitalista desviando el advenimiento del socialismo y dando oxígeno y sobrevida al capitalismo internacional. 

Después de la revolución rusa, Trotsky es traicionado en su país con el arribo al poder de una veraz y parasitaria burocracia que traiciona los postulados del movimiento que encabezó. A la muerte de Lenin sale huyendo a Turquía, Noruega y Francia, hasta que finalmente llega a establecerse en nuestro país en calidad de exiliado.

Estando en México, León Trotsky vivió los momentos más estridentes del movimiento revolucionario en nuestro país entre los años de 1910 y 1917 al lado del maestro Diego Rivera, Frida Kahlo, Carlos Madrazo, Sánchez Mireles y Sánchez Cárdenas, entre otros integrantes del Partido Comunista Mexicano (PCM).

A poco tiempo de estar en nuestro país se desató una campaña en contra del exiliado ruso orquestada por Vicente Lombardo Toledano, integrante de la Confederación Mexicana de Trabajadores (CTM), a través del periódico Excélsior y El Machete, acusándolo de intervención en la política mexicana y de ser un aliado del fascismo, situación que lo puso entredicho con sus seguidores, hasta su muerte.

El milpaltense que ayudó a Trotsky

El profesor Octavio Fernández Vilchis, nativo de San Pablo Oztotepec, tierra de luchadores sociales y defensores del bosque como fue Fabián Flores y Pascual Gallegos Palma, entre otros, fue fundador y activista del Partido Comunista Mexicano (PCM); escribió innumerables artículos sobre la lucha obrera, ferrocarrilera y magisterial, gremio al que pertenecía. Ante estos hechos se vieron motivados sin escatimar riesgo alguno para apoyar al líder ruso que venía huyendo de Europa.

Además de ser amigo del revolucionario ruso fue activista político, «…con las fuerzas del general Benjamín Hill que comandó la infantería de Obregón durante la Revolución Mexicana. Fue obregonista. Jamás asimiló la disciplina militar. Incluso se le permitió cuando era militar vestirse como civil; jamás llevó el uniforme. Era capitán en 1918 cuando los zapatistas se integraron a las filas obregonistas. Fue presidente municipal civil de Milpa Alta, después de la revolución se incorporó a la enseñanza en su tierra natal, San Pablo Oztotepec, hasta 1923 y después en Tacuba, hasta su muerte».

Fue miembro activo de la Liga Comunista Internacional (LCI), Sección Mexicana de la IV Internacional y secretario de esta organización en el momento que se aparece en nuestro país Trotsky, dándose a la tarea con Félix Ibarra y Diego Rivera en organizar las primeras guardias de seguridad para protegerlo ante un atentado, el que finalmente se consumó.

El 15 de abril de 2003 fallece el profesor Octavio Fernández Vilchis en la ciudad de Guadalajara a la edad de 89 años, personaje milpaltense que pasó a la historia de nuestro país, en especial de su tierra natal, por la defensa de los ideales revolucionarios a lado del luchador social León Trotsky. ♦

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* Presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta.  Secretario de Cronistas Cabildos de la Ciudad de México.      

Bibliografía: 

Olivia Gall. «Trotsky en México y la vida política en el periodo de Cárdenas (1937-1949)», México, 1982.

Sánchez Salazar, Leandro A. «Así asesinaron a Trotsky». Publicado por Editora de Periódicos, S.C.L, México 1955. Periódico La Prensa, 90 Aniversario, martes 28 de agosto de 2018.

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