Opinión | Interferón cubano contra pandemónium

Abril 29, 2020.- Consideraciones sobre pandemia, cuarentena, actividades de cronistas suspendidas, neoliberalismo y medicina cubana

Por Manuel Garcés Jiménez*

La solidaridad internacional es la ternura entre los pueblos.

Ernesto Che Guevara

A fines del mes de marzo de 2020 cambió la vida del mundo en lo social, económico, político, económico, cultural, educativo, científico, deportivo, comercial, vida cotidiana… en fin. Todo empezaba a paralizarse, hasta llegar desafortunadamente al pico de la cresta de pandemia, la tercera fase.

Durante ese lapso se veían las calles y avenidas de la ciudad semivacías, muchos de los habitantes con el cubre-bocas como medida de prevención de contagio.

Sólo las áreas verdes de la gran ciudad nos alentaban en la vida cotidiana de una metrópoli aún viva; las coloridas buganvilias trepadas en bardas, muros y paredes de los citadinos, acompañadas de árboles de la temporada con las jacarandas que con sus singulares troncos retorcidos pendían los ramilletes de flores moradas que se desprendían poco a poco tapizando el suelo y dando la esperanza que en poco tiempo todo volvería a la normalidad, donde los niños y los jóvenes nuevamente correrán por las aceras y jugarán en los parques y jardines. En las escuelas nuevamente se escuchará el bullicio, los mercados y tiendas de autoservicio nuevamente estarán repletas de gente, los obreros en las fábricas, los campesinos en sus campos y así todos en sus respectivas actividades.

 La cuarentena del año 2020

¿Qué hacer? Se preguntaba la gente. Todo era confusión, cuando se pensaba que sólo en China estaba el coronavirus, es decir, al otro lado del mundo, y que el virus nunca llegaría a nuestro país. Así empezaba la confusión, la información y la desinformación fluía en todos los medios: la televisión, periódicos serios, así como los neutrales y los amarillistas daban diversos títulos a sus portadas. Los noticieros de la radio y, claro, no faltaron los fakenews, los whatsapp con mensajes, en su mayoría sarcásticos con contenidos como: «no pasa nada», «es cuestión política», «solo para acabar con los viejitos en Europa», «es cosa de la derecha para desestabilizar la cuarta transformación», «esto fue creado con la intención de desestabilizar la economía China». Fue parte del clamor de la gente común que se encontraba desorientada e incrédula ante los estragos del virus.

Un funcionario chino se atrevió a decir que el Covid-19 comenzó en los Estados Unidos en septiembre de 2019, donde los primeros casos fueron reportados como gripe, así lo comenta el canciller chino Zhao Lijian, acusando al ejército estadounidense de haber plantado el virus en su país. «Los centros para Control y Prevención de enfermedades estadounidenses admitieron que algunos pacientes de Covid-19 fueron erróneamente diagnosticados como gripe en 1019. Si el Covid-19 empezó en septiembre y Estados Unidos no tenía la capacidad de hacer pruebas, ¿cuántos más habrían infectado? Zhao sugirió el 13 de marzo que el paciente cero pudo haber sido de EU, y no de Wuhan, China, donde se reportaron los primeros casos a fines de 2019. Es posible que haya sido el ejército estadounidense el que trajo la epidemia a Wuhan».

Según los científicos chinos, la afección pudo haber pasado de animal a hombre ya que se tiene por costumbre de paladear un delicatesen, una milenaria sopa de murciélago crudo, posiblemente es ahí donde brotó el Covic-12.

En fin, hubo tantos rumores que posiblemente alguno de éstos sea verdad, no lo sé, pero «el tiempo nos dará la razón», así lo decía sabiamente mi tía Gertrudis.

Lo que sí nos queda claro es que las pandemias han sido una constante en la historia de la humanidad, se tiene conocimiento que la más mortífera fue la provocada por la peste bubónica (Peste Negra), que en el medievo diezmó poblaciones enteras en Eurasia. El Papa Clemente VI (1342-1352) estimó en más de 40 millones la cifra de seres humanos fallecidos, prácticamente el doble de los estragos causados por la influenza española de comienzos del siglo XX, tanto por su mortandad como por su morbilidad.

Existe información sobre la Peste Negra que llegó de las estepas de Asia Central en 1348 y entró a Europa por Génova y Marsella. Como un incendio se extendió por Europa y acabó, por lo menos, con la mitad de la población.

La primera pandemia en nuestro país

Nuestro país ha travesado momentos difíciles en pandemia durante los primeros años de la invasión española con el contagio que nos trajeron los peninsulares de la viruela negra, que para los nativos fue una enfermedad totalmente desconocida atribuida a sus dioses, a la cual le llamaron «cocoliztli».

Hurgando nuestro pasado, vemos que hace exactamente 500 años, en el mes de abril de 1520, se presentó la primera pandemia de viruela que afectó a toda la población indígena de Mesoamérica.

De acuerdo con los testimonios de la época, la pandemia apareció un año antes en la isla de Santo Domingo, de ahí pasó a la de Cuba, de donde se propagó a la península de Yucatán y Cozumel, transportada por los indígenas que Pánfilo Narváez llevó a esas tierras con la intención de apresar a Hernán Cortés, por órdenes de Diego Velázquez. De Cozumel los españoles avanzaron hasta Cempoala, adonde llegaron en marzo de 1520 y la pandemia comenzó a propagarse entre sus habitantes; a ello contribuyó que Hernán Cortés fue al encuentro de su perseguidor, lo hizo prisionero junto con su gente y lo trasladó a la ciudad de Tenochtitlan. De Ahí se propagó entre los pueblos del valle de Anáhuac y para septiembre de ese año ya azotaba a sus habitantes.

La pandemia afectó más a los indígenas que a los españoles. En eso influyó el hecho de que para los primeros se trataba de una enfermedad desconocida, mientras los segundos tenían bastante información de ella. Como consecuencia de esto, mientras los españoles tomaron sus precauciones para evitar la propagación entre ellos, los indígenas quedaron paralizados por la sorpresa, dejando que avanzara libremente arrasando poblaciones enteras.

La pandemia de viruela, fue usada como instrumento de conquista, y al final marcó el destino de los pueblos invadidos.

El origen de la cuarentena

En el año 680, en Roma y en Pavía brotó con furor la peste bubónica, llamada también peste negra o muerte negra. Fue la segunda pandemia europea que en el siglo XIV causó estragos en todos los segmentos sociales y en áreas fundamentales como la economía y la agricultura. A raíz de la peste se arraigó la tradición de la cuarentena, cuyos antecedentes se remontan a las referencias bíblicas, en particular cuando aluden al confinamiento de los leprosos.

La primera cuarentena se institucionalizó en Ragusa, Italia en 1465, y la segunda en Venecia en 1485. Sin embargo, se carecía del conocimiento científico acerca de las formas de propagación de la peste; en consecuencia, muchas medidas de contención y control, como la cuarentena, resultaron ineficaces.

Recordemos que el número 40 tiene un enorme significado religioso, pues dentro de la Biblia establece que fueron 40 días que duró el diluvio, son 40 años del Éxodo. Jesús fue tentado después de 40 días de ayuno y finalmente, después de su Crucifixión, Cristo se apareció a sus discípulos durante 40 días. También durante los vuelos espaciales, de regreso a la Tierra los astronautas los sometían a una cuarentena.

La cuarentena a la que manda el gobierno con motivo de la pandemia puede o no ser literal de 40 días, pero el número 40 llama mucho la atención, incluso en la actualidad, 40 días son los que se recomienda a la mujer para reposar después de haber dado a luz.

Durante la cuarentena tuve la oportunidad de convivir con la familia y poner en orden la casa, la biblioteca, arreglar el jardín y el cuidado de mis árboles en el campo, entre otros detalles, pero no deje la lectura, mediante artículos y libros se me ha concedido traspasar el encierro recomendado por las autoridades de la salud. Me queda claro que leer forma parte de mi cotidianidad, no para saber más sino para ignorar menos, como habría dicho Sor Juana Inés de la Cruz.

Precisamente durante el tiempo de cuarentena, por teléfono nuestro compañero Jaime Valverde me comentaba la necesidad de investigar y escribir la crónica del momento que estábamos atravesando para la publicación de un libro con los demás temas de los colegas cabildos de la Ciudad de México, por lo que fue absolutamente necesario aprovechar el enclaustramiento para leer y escribir acostumbrado a la antigüita; en papel, sé que hay muchas cosas para leer en digital, pero estoy acostumbrado al texto, percibo el aroma del papel y la tinta.

En estos días de confinamiento leí y releí los periódicos; La Jornada, Proceso y El Universal, y algunos libros que como bálsamo, siempre en busca de ampliar más sobre el tema en boga: el coronavirus, es ahí donde aprendí lo que jamás lo haría en tiempos normales en conocer la historia de las pandemias, con las diversas hipótesis de su origen donde persiste el miedo y tomar en cuenta seriamente las acciones del gobierno mexicano. Pero lo sorprendente (para mi) es saber y conocer el avance de la medicina cubana con el interferón alfa-2, del que más adelante describiremos brevemente su origen.

Las actividades de los cronistas de Milpa Alta, suspendidas 

Dentro de las actividades programadas por los cronistas de la alcaldía de Milpa Alta que fueron suspendidas o postergadas son las siguientes:

  • Se canceló la Fiesta de la Flor más Bella de Ejido a efectuarse anualmente en Xochimilco, por ende, se suspendió la participación de quien esto escribe en la Casa de Cultura de San Mateo Xalpa con el tema «La leyenda del Cristito grabado en una piedra», es en el templo del poblado donde se encuentra en resguardo.
  • Se pospusieron o se cancelaron las fiestas de carnaval en la alcaldía de Milpa Alta donde estaba invitado en el Faro de Tecómitl con la exposición «El carnaval de Tecómitl en época de coronavirus».
  • Se suspendió la grabación a efectuarse en la Casa de las Artes de Cuauhtenco donde se anunciaría la primera Feria del Libro en Tecómitl, programada para finales de junio del año en curso, ahora se pospone para el siguiente año.
  • Y finalmente se posterga la presentación del libro Las piedras de Xochimilco y Milpa Alta, del autor Juan Rafael Zimbrón, programada en La Casona de Villa Milpa Alta.

A nivel internacional se pospusieron los Juegos Olímpicos en Japón, entre el 24 de julio y el nueve de agosto del año en curso. Algunos infectólogos japoneses consideran la posibilidad de que se realicen para el 2021.

Pese a todo a lo anterior no se equipará en nada por preservar la salud de todos para poder acatar las recomendaciones del gobierno federal: «obedecer obedeciendo, por el bien de todos… », como fue el cambio del saludo, ya no a mano con mano abierta, no al beso en la mejilla. Ahora el saludo es de a sopita, «codo con codo». Regresamos al saludo estilo «indio», alzando la mano derecha con la palma abierta y decimos «jao».

Así también resurge el saludo indú, el «namasté» o «namaskar» de origen sánscrito, lengua original del norte de la India, desde hace 3,500 años. Se realiza uniendo ambas manos sobre el pecho, con las palmas de las manos tocándose y los dedos hacia arriba, luego se hace una leve inclinación del cuerpo hacia adelante, en señal de reverencia. El namasté es la manera tradicional de saludo y cortesía en la India, emerge hoy como una forma preferida de reverenciar tanto a los amigos como a los extraños para evitar contagiarse con la Covid-19.

El virus en la vida de la humanidad

Los infectólogos llaman «agente biológico patógeno» (virus) al microorganismo capaz de «producir enfermedad o daño a la biología de un huésped, sea animal o vegetal». Existen varios, siendo el más destructivo para el hombre el llamado V2P (virus de dos patas). En este año del 2020, la medicina se enfrenta al coronavirus que produce el Covid-19.

Se tiene conocimiento que el V2P brotó en el siglo XIII, cuando la iglesia cristina, en disputa con el Islam, bloqueó el desarrollo de la medicina occidental. «Bajo pena de excomunión (así lo dijo el papa Inocencio III), queda prohibido a cualquier médico curar a un enfermo si este último no se ha confesado previamente. Porque la enfermedad proviene del pecado» (Concilio de Letrán, 1215).

En lo que respecta a la actual pandemia que tiene asolado al mundo ha tenido a diversos nombres. Así tenemos que en al año del 2002 surgió el coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-conv V, por sus siglas en inglés), y en el 2009 nos invadió la gripe (H1N1).

Recordemos el año de 2012, cuando tuvimos el síndrome respiratorio por el coronavirus de Oriente Medio (MERS-con V. por sus siglas en inglés).

El año pasado, 1919 aparece el nuevo coronavirus SARS-coV2 que causa la epidemia: COVID 19, término coronavirus aparece mencionado en un artículo publicado en la revista Nature en 1968 (vol. 220, N° 5168, pág. 650).

En esta ocasión la epidemia detectada en pacientes con respiratorio, incluyendo neumonía atípica durante el mes de diciembre del año 2019, en la ciudad de Wuhan, capital de la provincia de Hubei, China, esta epidemia ha sido llamado SARS-cov2 y la enfermedad que éste produce se llama Covid-19.

La gama de noticias que fui bombardeado tanto por la televisión, internet, radio, revistas, los comentarios telefónicos, pláticas en casa, en la calle, en todos lados, me apanicó, aún más por la chismología popular que por el lado de lo científico, y aunado a todo ello presiento me afectó repercutiendo en una ola de pánico, inclusive el ametrallamiento de tantos «dimes y diretes» pandemoniacos lo que decidí; ¡ya basta!, a tomar las cosas en serio, por lo que enfoqué mi atención en el avance de la medicina en Cuba. Me interesó el tema por la gestión del comandante Fidel Castro, Ernesto Guevara y demás expedicionarios, quienes vivieron y se prepararon en la zona alta del pueblo de Ayotzingo, a escasos kilómetros de Milpa Alta para acabar con el régimen dictatorial de Fulgencio Batista.

Cuba, la medicina para el mundo

Recordamos que días posteriores de la gran fiesta que tuvieron los habitantes de Cuba al recordar su establecimiento el día 16 de noviembre de 1519 cuando se cumplieron 500 años de su fundación de la Habana, hoy capital de Cuba convertida en una urbe cosmopolita, comunicativa y abierta como la definen propios y extraños, no sólo es el centro de la vida política y económica de esa nación sino la sede de importantes instituciones científicas, académicas y culturales.

Hurgando un poco más de la historia de la tierra donde surgió el ron y los puros habaneros Cohíba. La historia nos recuerda que el primer asentamiento fue aproximadamente antes de 1519. Siendo la fecha histórica el 16 de noviembre del año de 1519, así lo aclara su historiador Eusebio Leal: «a la sombra de una ceiba que por allí existía, casi frente al mar», cuando «se celebró la primera misa y el primer cabildo, y se declaró fundada la villa con el nombre de San Cristóbal de La Habana, en nombre de los Reyes de España». Lugar que llegó a convertirse rápidamente en el puerto más seguro del Caribe, logró contar en el siglo XVII con el astillero de mayor fama del Nuevo Mundo.

Tenemos un dato por demás curioso, que La Habana no fue dada a conocer en España, sino en Portugal, en fecha aún no precisa, pero bien pudo ser entre los años de 1574 y 1590.   

Durante estos últimos 30 años La Habana ha logrado el rescate de palacetes coloniales, se sanearon las viviendas populares y se elevó notablemente la calidad de vida en esta zona histórica, lo cual dio como resultado que en 1982 su Centro Histórico fuera declarado patrimonio de la humanidad por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), ahora vemos como luce la ciudad, la mejor conservada de América Latina y el Caribe, atractiva para el turismo internacional y por sus automóviles de colección que se ven a diario recorriendo calles y avenidas.

Ante la pandemia recordamos a uno de los filósofos contemporáneos, Albert Camus dijo que: «lo peor de la peste no es que mata los cuerpos, sino que desnuda las almas y ese espectáculo suele ser horroroso», en estos tiempos tenebrosos la pandemia ha desnudado el alma a los sin escrúpulos, los partidarios de la derecha, es decir a los conservadores carroñeros quienes quieren hacer leña del árbol caído como Donald Trump y sus aliados. Afortunadamente existen países que se solidarizan con otros países del mundo para apaciguar el coronavirus Covid-19 como lo realiza Cuba, ejemplo de hermandad hacia el mundo.

El Interferón cubano alfa 2B en el Covid-19

El mundo científico quedó sorprendido cuando se dio a conocer que Cuba una nación pequeña, acosada por la mayor potencia mundial que le ha impedido por 60 años recibir medicamentos, alimentos y otros insumos  básicos para su población y su economía con una población de 60 millones de habitantes, país pobre, subdesarrollado, sometido al bloqueo por inmisericorde de los Estados Unidos de Norteamérica, cuente con una industria biotecnológica de alcance internacional con la elaboración del medicamento interferón alfa 2B (IFRrec) entre otros medicamentos para combatir el coronavirus. Además de estar dando un ejemplo de solidaridad a escala internacional, mandando brigadas médicas a los países afectados por el coronavirus.

Culminada la Revolución cubana, el comandante Fidel Castro estableció una política social ejemplar reconociendo primero la importancia de la educación, dando como resultado, primero, la erradicación del analfabetismo, y posteriormente el incremento de los niveles escolaridad de la población. Una década después, miles de estudiantes cubanos realizaban estudios de posgrado en universidades de la entonces Unión Soviética, haciendo posible la conformación de centros de investigación relacionados con la medicina.

El resultado del avance de la ciencia de la medicina fue partir del año de 1965, cuando el comandante Fidel Castro Ruz inspiró el seguimiento del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC), lo cual muchos jóvenes graduados de medicina acudieron voluntariamente a su llamado para formarse como investigadores Paulatinamente fueron surgiendo nuevos centros de investigación a partir de los egresados del CNIC.

Fue el centro de investigación cubano creado en 1981, donde los médicos e investigadores comenzaron a estudiar las sustancias conocidas como «interferones», descubiertas en Inglaterra por dos investigadores suizos. Las cuales estaban siendo utilizadas para eliminar células cancerosas en los seres humanos. Fue así que, apoyado por un laboratorio establecido en Finlandia y dirigido por el doctor Kary Kantell, se logró la producción y aplicación de interferones en el combate de algunas enfermedades contagiosas y peligrosas, como el dengue hemorrágico esparcido en África y Latinoamérica.

La Revolución Cubana estaba dirigida a fortalecer el socialismo, lo cual lo importante para el comandante Fidel Castro fue enfocarse a la seguridad de la sociedad, de modo que en 1981 indagó con el médico oncólogo estadounidense Randolph Lee Clark, de visita en La Habana, qué novedades había en la cura del cáncer. Su interlocutor le habló de trabajos que se venían realizando con un nuevo medicamento llamado interferón en el Anderson Hospital and Tumoral Institute, de Texas, que él dirigía. El comandante se interesó en la posibilidad de enviar profesionales cubanos a familiarizarse con el novedoso producto, que sólo existía en contados países del primer mundo y Clark accedió a recibir a dos investigadores, algo posible en aquellos años porque no estaba Trump en la Casa Blanca.

Los cubanos cumplieron la misión, pero no pudieron traer INF de regreso a la isla porque todavía el centro hospitalario estadounidense lo recibía desde Finlandia donde era producido bajo la dirección del profesor Kari Kantel, en Helsinki.

Actualmente Cuba es el país con mayor demanda de turismo médico en el planeta. Su gobierno ha formado en 13 escuelas de ciencias médicas y 25 facultades, doctores y personal sanitario altamente calificado.

Hoy en día se estudia la carrera de medicina con más de 63 mil jóvenes. La Escuela Latinoamericana de Medicina acoge estudiantes de 122 países. Cada año se matriculan allí mil 500 estudiantes becados.

Como vemos el modelo sanitario cubano está presente en todo el mundo, donde se necesite. Destinan los recursos no donde más precio tienen, ni adonde más demanda hay, sino a partir de las prioridades populares y soberanas, la salud ocupa un lugar clave en el presupuesto estatal impulsada desde un primer momento por su líder socialista Fidel Castro, la experiencia sanitaria caribeña, orientada a garantizar el derecho a la salud de sus habitantes y alejada del lucro y la mercantilización capitalista.

El humanismo internacional del pueblo cubano 

Como ya se ha comentado, la pandemia 2020 estalló primero en Wuhan, centro del transporte e industrias en China. El virus se apropió de las arterias del comercio y el turismo. Los que tenían lazos económicos con esa ciudad, en particular Corea, Irán, Japón y Taiwán. Los peores brotes en Italia están relacionados con el turismo y el comercio textil con China. Los brotes en otras partes de Europa se pueden trazar directamente a Italia. Por su parte. Nueva York, Seattle y San Francisco también representan áreas conectadas con China y Europa. De la misma forma, se ha reportado que elites mexicanas que fueron a esquiar a Colorado contribuyeron a propagar el virus en México.

Para poder amortiguar al virus entre la población, las autoridades sanitarias de China seleccionaron el interferón cubano, entre 30 medicamentos para combatir el nuevo coranovirus Covid-19.

Cabe destacar que existe en el gigante asiático una empresa mixta Chino-cubana en la provincia de Jilin que, con tecnología cubana, produce el fármaco desde 2007, que ha sido utilizado con buenos resultados por el sistema de salud chino para combatir enfermedades virales, sobre todo la hepatitis B y C.

Desde los inicios de la década de los años 60, miles de trabajadores de la salud han colaborado con casi todos los países pobres del mundo. Más de 35 mil estudiantes de medicina de 138 países se han preparado gratuitamente en la isla caribeña. Tras los devastadores terremotos de Pakistán (2005) y Haití (2010), durante la crisis del ébola en África occidental, en 2014, los médicos cubanos fueron los primeros en llegar a los territorios marcados por las devastaciones.

Con la enorme trayectoria mundial de la medicina cubana en la región de Lombardía, en el norte de Italia, médicos y enfermeros cubanos combatieron incansablemente la epidemia del coronavirus. Estos médicos y enfermeros pertenecen a la Brigada Médica Internacional Henry Reeve, creada en 2005 por el comandante Fidel Castro para ofrecer asistencia a Estados Unidos, después del paso del huracán Katrina por Nueva Orleans.

Esta misión está integrada por un jefe de logística y 35 doctores: 23 médicos generales, neumólogos, especialistas en cuidado intensivos y en enfermedades infecciosas, además de 15 enfermeros. Varios son veteranos que lucharon en contra el ébola en África Occidental.

En estos meses de pandemónium, cuando diversas naciones desde el 8 de marzo le cerraron las puertas de sus puertos al crucero británico MS Brarmar, porque cinco pasajeros a bordo estaban enfermos de Covid-19 con un millar de personas a bordo el miércoles 18 del mismo mes se le permitió atracar en el puerto de Mariel a 40 kilómetros de La Habana y recibirlos con los brazos abiertos. Como hermanos.

 Además, como apoyo a la estrategia de contención de la pandemia, 11 brigadas médicas cubanas se trasladaron a Nicaragua, Surinam, Italia, Granada, Jamaica, Belice, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granaditas, Dominicana y Santa Lucía, Angola y Venezuela. País que ha sido el epicentro de Donald Trump en atacar en contra el gobierno de la República Bolivariana en momentos aciagos de la crisis mundial de salud.

Por su abnegación y profesionalismo en el 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) les otorgó el premio de Salud Pública Lee Jong-Wook.

En el 2015, 37 mil galenos cubanos cooperaban en 77 países. El médico a otras naciones comenzó en 1960, con el envío de doctores a Argelia, y como bien se tiene conocimiento a muchas naciones africanas y americanas (como Haití).

El miércoles 15 de abril del año en curso, Prensa Latina daba a conocer la llegada a Qatar de una brigada de 200 médicos y personal sanitario cubano, que reforzarán en el combate al coronavirus

Por el otro lado vemos el humanismo del empresario chino que ha despachado donaciones a más de un centenar de países con las etiquetas: #Estevirusloparamosentretodos y #Onewordonefight, no ha renunciado a enviar la ayuda y seguramente buscará algún transportista presto a desafiar el castigo genocida de Washington al pueblo cubano.

El sentido humanista seta presente con el pensamiento del revolucionario Ernesto Guevara de la Serna, «El Che» quién decía: «La solidaridad internacional es la ternura entre los pueblos». Hecho que se vio plasmado cuando China envió mascarillas médicas a Italia y recientemente 300 respiradores a México colocando en las cajas un poema de Séneca, antiguo filósofo romano: «Somos olas del mismo mar, hojas del mismo árbol, flores del mismo jardín». 

Mientras que Japón al donar suplementos médicos a China puso en las cajas un poema budista: «Tenemos diferentes montañas y ríos, pero compartimos el mismo sol, la misma luna y el mismo cielo».

Fundación chino; Alibaba

Fue a mediados de marzo del 2020, cuando el multimillonario chino Jack Ma y su fundación Alibaba anunciaron que donarían a Estados Unidos 500 mil kits de detención rápida del Covid-19 y un millón de mascarillas, no obstante, la ostensible actitud racista y xenófoba de Donald Trump, que no paraba de hablar del virus «chino», recursos desesperadamente necesitados.

Este mismo personaje había hecho también importantes donaciones a Corea del Sur, Japón, Irán, España. Acciones que extendió a naciones de América Latina y el Caribe. Sin embargo, la ayuda de Jack Ma no ha podido llegar a Cuba. La compañía estadounidense contratada para fletear los envíos decidió no hacerlo a La Habana con el argumento de que el bloqueo se lo impedía.

México con el pandemónium

Ya casi a punto de cerrar la presente crónica la jornada del miércoles 8 de abril aparece con las noticias: “Misioneros de Paz llega a México con 900 mil mascarillas y 800 mil guantes”. Se distribuirán entre personal de salud que atenderá a pacientes afectados por el Covid-19. “Con Cuba, lazos de amistad: Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). “Diez especialistas cubanos brindarán apoyo a México en políticas sanitarias”.

El tema es amplio e interesante, pero después de todo sale a colación la situación actual del sistema de salud actual de nuestro país y del mundo llevado a cabo por las políticas neoliberales como se dio en el colapso del sistema sanitario en España, Italia y Estados Unidos serían las mismas que nos amenazan

El neoliberalismo impulsado por el capitalismo internacional y sostenido por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, con sus aliados achichincles de la derecha en México encabezados por el PRIAN se puso al desnudo dos aspectos fundamentales: uno, la tragedia humana que está atravesando el mundo; el otro, el costo económico de combatirlo. En ambos casos tienen una raíz común: la globalización neoliberal que estableció los circuitos y las condiciones económicas y sociales a través de la cual se pudo propagar la pandemia.

Durante estos 40 años de neoliberalismo y los valores individualistas y sociales del capitalismo nos han dejado mal preparados para enfrentar este virus que ahora se aprovecha del propio sistema económico para propagarse.

Recordemos la imposición del neoliberalismo en México impulsado por Carlos Salinas de Gortari y sostenido por sus sucesores causaron estragos en nuestra sociedad, desde el Río Suchiate al Río Bravo, sino también cambios dramáticos en la naturaleza. El debilitamiento del medio ambiente, incluyendo el calentamiento global, la deforestación masiva, el neoextractivismo, la contaminación del aire y el crecimiento urbano desbordados facilitan la propagación de enfermedades como la gripe aviar, la porcina y ahora el Covid-19.  El continuo abuso sobre el medio ambiente crea las condiciones que seguirán produciendo crisis como la actual.

Colofón, el coronavirus destapa la alcantarilla corruptiva

En investigación realizada y publicada por el periódico El Universal nos da un claro ejemplo de la corrupción realizada durante los gobiernos pasados encabezados por el PRI-PAN: «Ni camas, ni hospitales; 10 años de malgasto». Situación que enfrenta el actual gobierno.

Al respecto nos describe que: «Los sistemas de salud de los estados que ahora hacen frente la Covid-19 entre grandes carencias como falta de insumos, poco personal e insuficiente infraestructura, arrastran un historial de malas prácticas en el manejo de los recursos públicos destinados a la atención de la salud».

Continua: «En una década, las 32 entidades del país malgastaron parte del dinero  que debía destinarse a servicios de salud, en bonos de fin de año y comisiones sindicales que no estaban presupuestadas en pagos a médicos fantasma, en compra de medicamentos con sobrecosto y material de curación caduco, entre otras irregularidades». ♦

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*Secretario de Cronistas Cabildos de la Ciudad de México. Presidente del Consejo de la Crónica de Milpa Alta.

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