Panteón de San Fernando, documento histórico de la Ciudad de México

Febrero 1, 2020.- Guarda tumbas de políticos, militares, gobernantes y personajes de la sociedad mexicana del siglo XIX

Como documento histórico debido a ser considerado un cementerio patrimonio y monumento califica al Panteón de San Fernando Ethel Herrera Moreno, basada en metodología propia para el estudio de cementerios patrimoniales, en su más reciente investigación, Historia, catálogo actual y desarrollo urbano-arquitectónico del Panteón de San Fernando.

El libro, dijo Louise Noelle Gras, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, cubre varios puntos de vista del complejo funerario, como es su historia, el catálogo actual de las tumbas y nichos, así como el desarrollo urbano-arquitectónico en torno a este panteón.

Lo relevante del volumen, explicó, proviene de su particular enfoque a un sitio funerario del siglo XIX, pues pocos investigadores dedicados a la historia del arte o la arquitectura, estudian de manera sistemática este tipo de construcciones y esculturas del periodo reciente.

El primero de los cinco capítulos aborda los antecedentes históricos del espacio, donde se consigna una reseña de la arquitectura funeraria de la Ciudad de México, desde el periodo virreinal hasta mediados del siglo XIX. Dicho apartado contiene un relato acerca de los avatares de diversos camposantos y sepulcros tras de la aprobación de las Leyes de Reforma, y la transformación de muchos espacios religiosos.

«En el capítulo sobre la historia del Panteón de San Fernando, la autora no sólo hace un cuidadoso análisis del contenido de cada tumba o nicho, sino también señala su estado de conservación y ofrece una propuesta de restauración y conservación», comentó.

Apuntó que parte de la riqueza del texto radica en que cuenta con diversas fotografías (antiguas y modernas), dibujos informativos, mapas y una biografía de los personajes que están o estuvieron enterrados en el sitio.

«Ofrece un análisis sobre el estado actual y los lineamientos de conservación para el conjunto; incluye un apéndice documental y compilaciones diversas, que van desde las famosas o conocidas Instrucciones de la fábrica y del ajuar eclesiástico, de Carlos Borromeo; la descripción del Panteón de Santa Paula por Antonio García Cubas, hasta las inscripciones y poemas escritos en diversas tumbas o nichos», detalló.

Por su parte, Rebeca Díaz Colunga, dijo que el Panteón de San Fernando es el más antiguo de los que aún permanecen en la Ciudad de México, el único en el país en contar con cuatro declaratorias nacionales e internacionales como Monumento Histórico, en 1936; Zona de Monumentos Históricos, en 1981; Patrimonio Mundial, por formar parte del Centro Histórico de la ciudad, en 1987, y Museo de Sitio, en 2006.

En el libro, expuso, hay detalles como el costo de los enterramientos y los estratos sociales que hacían uso de esos cementerios –el referido en el volumen estaba reservado para las clases altas–, o costumbres que ahora pueden parecer insólitas, como la publicación de cuadernillos con los textos de los epitafios para las celebraciones del Día de Muertos; o bien, cómo estaban integradas las procesiones que acompañaron a cada funeral.

«Siguiendo una metodología propia para catalogar su tipología, la autora ha documentado en detalle la disposición del cementerio, basada en un modelo elaborado por Manuel Tolsá; se consigna la planta, la iconografía de cada tumba, tablas comparativas con información de monumentos y nichos, y los cambios que el lugar ha tenido en el transcurso de los años», dijo la coordinadora de difusión del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Panorama general de enterramientos

En tanto que la autora del libro, Ethel Herrera, manifestó que su libro ofrece un panorama general de los enterramientos que había en la época virreinal en la Ciudad de México, «cuando los vivos convivían con los muertos», porque en conventos, templos, hospitales y colegios se realizaban estos ritos funerarios.

«Hablo de cada uno de los panteones y camposantos fundados en la primera mitad del siglo XIX: Santa Paula, San Andrés, San Pablo, San Diego, Santiago Tlatelolco, Nuestra Señora de los Ángeles, Campo Florido, El Pocito y los cementerios de los británicos y los norteamericanos», indicó.

«Acompaño los textos con fotografías antiguas, litografías, mapas, entre otros elementos gráficos; información de cuando fueron derruidos, planos de su ubicación y un inciso sobre las costumbres funerarias, basándome en varios autores costumbristas del siglo XIX».

Refirió que el Panteón de San Fernando, como muchos de su época, fue clausurado en 1871, siendo Benito Juárez el último personaje enterrado ahí, en 1872, junto a su esposa, cuyos restos ya descansaba en ese recinto. En 1880, los hermanos Islas le realizaron el monumento que actualmente flanquea su tumba.

La especialista de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del INAH enfatizó que el capítulo tercero, sobre el catálogo del panteón, realiza una historia del registro hecho por la institución en este lugar, ya que anteriormente no se catalogaban los panteones, de manera que al hacerlo se consideraron como un inmueble completo, por lo que el del San Fernando es el primero que se clasifica  de esta forma: con levantamientos arquitectónicos, descripción de una tipología formal, implementado por Herrera, para la fácil descripción de los monumentos funerarios, entre otros datos.

En el texto de presentación del libro, el director general del INAH, Diego Prieto, destaca que la clasificación de tipología formal implementado por la autora, ha ayudado a describir los monumentos funerarios para la Subdirección de Catálogo y Zonas, del Instituto, categorización que se ha incorporado a la plataforma digital del Catálogo Nacional de Monumentos Históricos de la institución.

Los apartados son: «Antecedentes históricos», «El Panteón de San Fernando», «Catálogo del panteón 2015», «Análisis urbano-arquitectónico del panteón» y «Estado actual y lineamientos de conservación».

El camposanto es uno de los recintos más emblemáticos del Centro Histórico, guarda las tumbas de políticos, militares, gobernantes y personajes de la sociedad mexicana del siglo XIX como Vicente Guerrero, Ignacio Comonfort, José Joaquín Herrera, Martín Carrera, Benito Juárez, Santiago Xicoténcatl, Francisco, Zarco, Miguel Miramón y Tomás Mejía, entre otros.

El libro forma parte de la Colección Conservación y Restauración del Patrimonio del INAH. ♦

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