Comunicación es lo que falta a historiadores y antropólogos

Noviembre 20, 2019.- A decir del maestro Baruc Martínez Díaz, en su más reciente libro relacionado con la desamortización de tierras en Tláhuac, quiso escribir una historia con sentido antropológico «lejos de la visión clásica del historiador»

A los historiadores les hace mucha falta dialogar con los antropólogos y viceversa, porque cuando aquellos hacen antropología «son malísimos», igual que cuando los antropólogos intentan hacer historia, «son pésimos», señaló el historiador Baruc Martínez Díaz durante la presentación de su libro In Atl, in Tepetl. Desamortización del territorio comunal y cosmovisión náhuatl en la región de Tláhuac (1856-1911).

«Nos hace mucha falta acercarnos para debatir», insistió ante estudiantes y maestros de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) plantel Santa Marta Acatitla, donde comentó que a pesar de que historiadores y antropólogos abordan temas muy afines, «cada quien tiene sus propios teóricos» que brindan teorías diferentes.

Gran interés despertó entre los estudiantes del plantel de la UACM el libro de Baruc Martínez

Al referirse a su investigación, la cual es la tesis con la que obtuvo la Maestría en Historia por la UNAM, Martínez Díaz indicó que lo que quiso hacer fue una historia con sentido antropológico, «para alejarme de la visión clásica del historiador» de ver cuántas tierras se privatizaron y en manos de quién quedaron.

«Más allá de eso lo que me pregunté fue qué pensó la gente de Tláhuac de fines del siglo XIX que se iban a privatizar las tierras que desde hacía cientos de años las venían trabajando en común», subrayó.

Público que acudió a la presentación del libro del historiador Baruc Martínez

Porque, dijo, «para la mayoría de nosotros se nos hace tan difícil de comprender que todos vivimos ya en la propiedad privada (con casa y automóvil propios), pero hace 150 años las gentes de los pueblos todo lo compartían».

«Había parcelas que eran asignadas a las familias, y cundo estas morían por alguna razón, o llegaban a migrar, las tierras volvían a ser reasignadas a otras familias», explicó.

Baruc Martínez acompañado por maestros del plantel Santa Marta Acatitla de la UACM

Para el maestro en Historia, quien estuvo acompañado por los profesores de dicho plantel, Martín Vázquez Sandoval, comentarista de la obra, y Alberto Leonel Ayala, la pregunta fundamental es saber ¿qué pensaron los campesinos de la región de Tláhuac cuando el gobierno liberal les ordenó que ya no podían mantener sus tierras (el basamento principal en el cual se fundamentaban sus comunidades, su territorio común) como estaban, sino que las tenían que privatizar?

Baruc Martínez Díaz recordó que fue la maestra Margarita Carbó quien como su asesora de tesis le hizo ver que a su investigación original relacionada con el zapatismo histórico, le hacía falta el tema de la desamortización, es decir, la privatización de las antiguas tierras comunales, porque de otra manera no iba a entender el porfiriato.

«Quería saber algo del zapatismo en la región de Tláhuac porque mis abuelos me platicaban desde pequeño cosas que les habían pasado durante la revolución, y muchos de mis familiares se habían incorporado a las filas del ejército libertador del sur», relató.

Por ello, explicó, «me propuse escribir una historia del zapatismo en la región de los antiguos lagos del sur de la Cuenca de México y me puse a buscar cuáles habían sido los antecedentes, si había habido algún hacendado por ahí y cómo había sido el porfiriato en la región, y pues inmediatamente me topé con la desecación del lago de Chalco hecha por un hacendado español, apoyado por el gobierno de Porfirio Díaz».

 A decir del historiador, al principio supuso que el capítulo de la desamortización constaría de algunas 20 páginas, pero salió un libro de 321 páginas.

Lamentablemente Margarita Carbó falleció y eso lo afectó mucho –debido a que la estimaba y admiraba dado que había tomado clase con ella desde la licenciatura–; sin embargo, logró sobreponerse y continuar con su investigación.

Más tarde, unos amigos, Ethelia Ruiz (estudiosa de las comunidades indígenas del siglo XIX) y su esposo, Guilhem Olivier, le recomendaron que tomara un parte de su investigación y la convirtiera en su tesis de maestría.

«Fue cuando decidí escribir la tesis sobre desamortización, pero no quise tratarla como regularmente se hace con estos temas, de manera tradicional, como lo hacen los historiadores, sino que quise darle un carácter más antropológico», precisó. ♦

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: