La leyenda del ciclismo nacional Odilón Rojas llegó a Tláhuac

Noviembre 7, 2018.- Quien fue uno de los ciclistas más brillantes de la historia del ciclismo en nuestro país, un día de fines del siglo pasado llegó a vivir a San Pedro Tláhuac donde abrió un establecimiento para venta de refacciones y artículos para bicicletas

Por Sergio Rojas | Nosotros En Tláhuac Núm 7, 1ª Quincena, Octubre de 2000

«El ciclismo en la actualidad es diferente, ahora existen los patrocinios de grandes empresas, pero al mismo tiempo estas han comercializado casi todo, por eso es que el ciclismo ya no es como antes cuando uno corría por el amor a su equipo y nada más; sin embargo, a pesar de esa comercialización los jóvenes no aprovechan esas ventajas», dice Odilón Rojas, leyenda viviente del ciclismo nacional, y quien radica en San Pedro Tláhuac, donde abrió por cierto un establecimiento para venta de refacciones y accesorios para bicicletas en la calle de Nicolás Bravo casi esquina con Francisco I. Madero.

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Reportaje publicado en nuestro periódico quincenal en el mes de octubre de 2000

Al platicar para En Tláhuac acerca de su brillante trayectoria deportiva, que lo llevó a ser en su tiempo una de las glorias del ciclismo nacional y que representó a nuestro país tanto en América como en el Viejo Continente, don Odilón Rojas habla también del por qué no hay figuras en el ciclismo.

«Ya no hay competencias, pero además son muy pocas las figuras con que se cuenta. En mi época en cambio había muchas figuras, como 50, cualquiera de ellas podía ganar una competencia. Ahora se cuentan con los dedos de las dos manos. En cada carrera dominical arrancábamos en mi tiempo como 150 ciclistas, ahora eso ya no se ve».

Acerca de cuáles son los motivos que influyen para que la gente haya perdido el interés por el ciclismo, quien después de su brillante trayectoria como ciclista fuera entrenador, dice que estos son bastantes. «observé que aquí (en Tláhuac) organizaban una carrera ciclista con motivo de la Feria, pero la delegada no dio el permiso para que ésta se celebrara, y no es justo. Muchas veces dan permiso para otras cosas, pero para la práctica del deporte no».

«No se puede organizar una carrera porque ¡cómo se va a interrumpir el tráfico de vehículos! Pero uno ve los ejes viales cómo los fines de semana o antes se llenan de tianguis, no puede ser. Estamos mal desde las autoridades. Aparte que ahora hay demasiado tráfico. Ya es un peligro salir a entrenar porque si no, lo asaltan a uno, lo atropellan, y antes eso no sucedía», comenta.

Odilón Rojas, quien durante 22 años recorrió varias veces la República Mexicana en la Vuelta a México o en competiciones en diversos estados o regiones, como la Vuelta a La Laguna, la cual, por cierto, ganó en seis ocasiones (y donde quien esto escribe siendo un niño lo vio ceñirse la corona de vencedor), dice que los corredores de la actualidad están más preocupados por ir en una bicicleta elegante y «muy prendiditos» con su uniforme de ciclista. «Y sí, así debe ser el deportista, pero los de ahora dan muy pocos pedalazos».

Dice que en su época él también andaba siempre muy bien presentado, «me gustaba andar al centavo, pero tenía que pedalear».

En amena plática en su casa, donde nos recibió amablemente con su esposa, la señora Guillermina Mares Contreras, y Leticia Martínez Chanona, amiga del matrimonio, Odilón Rojas no comprende que México, siendo un país tan grande, no pueda tener 20 ciclistas de primera línea, «no es posible», dice, para luego observar que a la chamacada de ahora le falta preparación y voluntad de corredor.

«Cuando uno va al extranjero se siente el cambio, el clima, la forma de correr, sí, pero en el país de uno no es posible que en la Vuelta Ciclista de México uno vea en primer lugar a 10 colombianos, y allá en el lugar 12 a un mexicano como a cinco minutos de distancia. ¡No puede ser!»

¿Nunca hemos sido potencia en el ciclismo?, le preguntamos.

«Llevé dos equipos a la Vuelta de Costa Rica dos años consecutivos, mismos que conseguimos la victoria. Entonces aquí en México dijeron si ellos ganaron por qué nosotros no. Entonces fueron Pantalones Topeka y dos o tres equipos nacionales y les dieron unas palizas de aquellas, como si se hubiese tratado de principiantes, cuando eran corredores que tenían cartel. ¿Qué les pasó? ¡Quién sabe!»

«Después fui a Guatemala y ganamos todo. Volvieron a ir otros equipos de aquí de México y no hicieron nada. No digo que yo haya sido buen corredor o buen dirigente, nada más practicaba mi deporte, pero no dejo de preguntarme ¿qué pasa con los muchachos y los que los dirigen? Porque no creo que los que yo dirigía hubiesen sido supermanes o los únicos que había en México», señala.

Entonces, ¿de quién es la culpa?

«Aquí deben haber dos organismos que son los que pueden sacar el deporte. Las instituciones del gobierno deben promoverlo; luego entran las casas xcomerciales, el problema es que a estas sólo les interesa la publicidad y no van a invertir en desconocidos. ¿Se imagina? La Cocacola o la Pepsi no van a agarrar principiantes», apunta.

¿Cuáles son sus recuerdos más bonitos?

«Muchos. Siempre que uno gana es un recuerdo bonito. Pero en una vuelta a Tamaulipas yo era mecánico-corredor, me fui con el equipo de mecánico y ya estando allá les dije: ‘Quiero hacer unas etapas y terminando yo arreglo las bicicletas’. Cuando comenzó la competencia gané nueve etapas consecutivamente. Y estaban Cervantes, Porfirio Remigio, los hermanos Cuellar, Belmonte y Heriberto Díaz, ¡toda esa gente que era lo mejor que había! Y como eran etapas planas pues era mi especialidad. Desgraciadamente se mató un corredor en la novena y tuvieron que suspenderla cuando ya nada más faltaban dos. Me puse contento porque entonces los ases estaban a mi servicio y ya no querían ni comer. Tuvieron que hablar por teléfono a México con el director de la empresa, Otilio Lamberti, y le dijeron que yo estaba ganando las etapas, que iba de líder, y que los muchachos se estaban revelando porque yo iba de líder. Lamberti tuvo que salir a Tamaulipas y ya en presencia de él gané otras dos etapas».

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Odilón Rojas con su jersey de líder de la Vuelta a México en un homenaje que se le hizo en Tláhuac

Odilón Rojas pedaleó 22 años. Entre sus recuerdos más tristes se encuentra la trágica muerte del gran ciclista nuevoleonés Radamés Treviño.

«Yo iba con él porque era su entrenador. Lo mató un doctor en su automóvil, chocaron de frente en una carretera de Tlaxcala».

En un cuarto guarda sus más preciados recuerdos, más de 200 trofeos y su colección de camisetas de líder que recolectó durante su carrera como ciclista. Se trata de un hombre sencillo, modesto, al que no le gusta andar diciendo lo que fue. Sin embargo, es una leyenda viviente que radica en San Pedro Tláhuac después de recorrer los mejores circuitos del mundo con su bicicleta.

Ahí también guarda algunos de los recortes periodísticos de su época, de su tiempo, de su momento como el gran campeón de ciclismo que fue, y al que tuvimos la fortuna de verlo en plena competencia hace ya algunos años, mucho antes de que decidiera retirarse como corredor en 1974, a los 42 años de edad. ♦

PD.- Y se le sigue debiendo el gran homenaje del ciclismo nacional

Odilón Rojas murió el 31 de enero de 2014 en su domicilio de Calle Nicolás Bravo, luego de prolongados padecimientos que derivaron en un paro cardiorrespiratorio.

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