Libro expone 10 experiencias de anarquismo en el mundo

Septiembre 3, 2018.- La obra presenta 10 ensayos de autores contemporáneos sobre experiencias de anarquismo mundial sucedidas a finales del siglo XIX y principios del XX

La revisión a la lucha organizadora de Julio Reynaga en el Perú, la oratoria propagandística entre los anarquistas de Cataluña hecha por los franceses Octave Jahn y Paul Bernard, así como el activismo intelectual de Frank Tannenbaum en la costa este de Estados Unidos, son parte de los temas tratados en el libro Historias de anarquistas, coeditado por el INAH y la UNAM.

El volumen coordinado por los historiadores Miguel Orduña Carson y Alejandro de la Torre Hernández, presenta diez ensayos de autores contemporáneos sobre experiencias de anarquismo mundial sucedidas a finales del siglo XIX y principios del XX.

A decir de Orduña Carson, la publicación es testimonio del creciente interés por abordar las ideas y prácticas de aquellos que en su momento se comprometieron con un ideal para transformar la sociedad. «En Europa, Sudamérica, las Antillas y América del Norte, los apóstoles de la idea, en su lucha cotidiana por un mundo mejor dejaron un legado histórico caracterizado por la denuncia de la injusticia y una voluntad inquebrantable de resistir».

Para De la Torre Hernández, lo interesante del libro, resultado del encuentro Taller de la Cultura Obrera celebrado en 2017, es ver la diversidad de enfoques en torno a esta doctrina.

Al respecto, el historiador Jacinto Barrera puntualizó que el movimiento sigue siendo un potencial para desarrollar ideas, sobre todo en términos de solidaridad, ante la confrontación con cualquier clase de poder.

A su vez, el profesor Ignacio Sosa Álvarez refirió que los diez artículos presentados cubren un espectro amplio de cómo es visto el anarquismo, tanto por el Estado como por los propios anarquistas protagonistas e historiadores contemporáneos.

Los trabajos que conforman el volumen están agrupados en dos grandes capítulos: «Ideas y rutas» y «Letras y escenas», cada uno compuesto de cinco artículos respectivamente.

En el primer texto, David Doillon escribe sobre la participación propagandística de los franceses Octave Jahn y Paul Bernard, que se internaron en las redes anarquistas de Cataluña a finales del XIX. Asimismo, Alejandro de la Torre habla sobre la famosa edad de oro del anarquismo en Estados Unidos, la cual duró aproximadamente de 1887 a 1927; mientras que Steven J. Hirsch aborda la lucha organizadora de Julio Reynaga en el Perú, y la formación del movimiento anarquista entre 1890 y 1920 en las ciudades de Trujillo y Chiclayo.

El primer segmento culmina con los escritos de Aurelio Fernández, quien presenta una crónica del pedagogo y anarquista Abelardo Saaverda, personaje que se erigió como un incansable defensor de las clases populares, principalmente del campesinado andaluz. Enseguida, Mario Castillo, detalla la historia del anarquista alemán Agustín Souchy en Cuba.

La segunda sección da inicio con el análisis que hace Elisa Servín en torno al activismo intelectual de Frank Tannenbaum en la costa este de Estados Unidos, su estudio comprende desde 1914, cuando el joven Frank convocó una protesta en exigencia de comida y techo para los desempleados sin hogar de Nueva York. Continúa con el ensayo de José Luis Gutiérrez, quien profundiza en el anarquismo andaluz (1870-1936), con un enfoque especial en las tres huelgas laborales que le dieron fuerza al movimiento 1901-1903, 1918-1920 y 1931-1934.

Los últimos tres ensayos aluden a la anarquía mexicana; Anna Ribera se enfoca en la vida de Francisco Ferrer Guardia, pedagogo y libertario español. En su texto examina las formas en que el proyecto pedagógico y la figura mártir de Ferrer, se difundieron en México de la mano de la prensa y las organizaciones anarquistas y anarcosindicalistas durante la década revolucionaria de 1910.

En el penúltimo ensayo, Ulises Ortega toca la creación de la Federación Anarquista Mexicana (FAM), fundada en 1941 y que llevó a cabo sus actividades con el apoyo de exiliados de la Guerra Civil española.

Finalmente, Miguel Orduña aborda en su ensayo aquellos referentes historiográficos del anarquismo mexicano, cuyo auge se dio en 1930 con manifestaciones como aquella reedición del periódico de corte anarquista Regeneración (1937 y 1938), mismo que había sido fundado en 1901 por los hermanos Flores Magón. Además, hace un repaso breve sobre los movimientos anarquistas de la etapa contemporánea de México.

En la presentación del libro Gerardo Necoechea expresó que las publicaciones y propagandas anarquistas generalmente derivaban en persecución y huida para los autores. «Ser anarquista de 1876 a 1936, también implicaba ser itinerante, es decir, el ideal de solidaridad a través de todo tipo de fronteras contribuía a practicar la idea de pertenecer al mundo y a ninguna nación».

Historias de anarquistas, primera edición, año 2017, pertenece a la Colección Historia, de la Serie Logos, y puede adquirirse en las tiendas del INAH y la librería de la FFyL-UNAM. ♦

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