Semana Santa en Tecómitl

Marzo 19, 2017.- A las celebraciones de esta población de Milpa Alta no podía faltar la representación del Vía crucis de la Semana Santa, tradición viva que data de tiempos remotos y que se celebra en el paraje denominado El Calvario

Por: Manuel Garcés Jiménez | Nosotros Núm. 69 | Abril de 2004

La historia de Tecómitl va ligada con ciertas tradiciones místicas que en muchos de los casos tienen que ver con sus raíces prehispánicas, además de que se narran bastantes leyendas y cuentos de los naguales (o nigromantes), los cuales fueron testigos y, por ende, transmisores de la historia; fueron los primeros en ver cómo los dioses ordenaron que se trazaran por el centro de la tierra cuatro caminos por donde habrían de entrar a levantar el cielo.

Entre las costumbres de enorme arraigo se recuerdan a los muertos en sus días, donde la tradición ha rebasado las fronteras al presentar en el panteón verdaderas obras de arte efímeras elaboradas con la misma tierra del sepulcro y con las flores del mítico cempasúchil.

La alegría de desborda en este lugar el día 13 de junio al recordar a San Antonio de Padua, y el 13 de septiembre al celebrar la renovación de una finísima escultura de madera que representa al Redentor, «La Preciosa Sangre».

A todas estas fiestas no podía faltar la representación del Vía crucis de la Semana Santa, tradición viva que data de tiempos remotos y que se celebra en el paraje denominado El Calvario.

Foto blog 2

El Viacrucis en el paraje El Calvario

Existe una imagen de Cristo conocida como «Padre Jesús», hermosa talla de tamaño natural de goznes adquirida en 1838 por el señor José Santos Acocalco, llevada anualmente en procesión sobre andas por las calles y avenidas de los cuatro barrios en los días de Semana Santa. Los devotos en un acto de fe prenden en paredes docenas de moños morados que acompañan al Cristo durante su trayecto, en su mayoría las mujeres se cubren la cabeza y se les ve orando en silencio, la imagen es acompañada por una docena de niñas vestidas de ángeles de color negro en los días de guardar y de blanco el día de Gloria.

Aunado a la procesión del Cristo se presenta la obra de la pasión de Cristo en vivo con pobladores que se desenvuelven como verdaderos actores y escenifican El Mártir del Gólgota. No se cuentan con datos precisos acerca de la realización de esta Pasión de Cristo en el paraje conocido como El Calvario, pero posiblemente sus raíces estén fincadas desde los inicios de la Colonia, ya que existe la tradición oral de los abuelos que desde hace muchos años siempre se ha realizado en el Calvario la Crucifixión.

Ahora bien, tomando en cuenta la construcción del ex convento franciscano del siglo XVI y dada su importancia que tuvo como Cabecera de Visita de los pueblos aledaños, desde Santa Ana Tlacotenco hasta Tulyehualco, entonces podemos asegurar que el Vía crucis de Tecómitl proviene de la Colonia.

Lo que nos queda claro es que durante el estallido de la Revolución la obra del Vía crucis quedó interrumpida por muchos años, debido a la participaron activa de los campesinos y seguidores con sus coterráneos, los generales zapatistas Timoteo Villanueva, Pablo Linares y Julián Suárez, y por la huida de los carrancistas rumbo al estado de Morelos.

Pasaron muchos años sin que esta obra se pudiera realizar en vivo, como parte de la Semana Santa. Fue en 1979 cuando un grupo de jóvenes motivados por el espíritu religioso encabezados por don Rosendo, quienes revivieron en el paraje El Calvario la escenificación de la Pasión de Cristo hasta el año dos mil.

Desde hace cuatro años dicha tradición fue retomada por el talentoso Alfredo, con el libreto de Enrique Perez Escrich. En dicha obra las acciones son conmovedoras en su realización, lo que ha llamado la atención a propios y visitantes, como sucedió en 1981 con el fotógrafo italiano Giovanni Capitán, quien realizó una interesante exposición fotográfica de los actores del Vía crucis de Tecómitl, la cual fue montada después en el Centro Cultural México-Italia en el año de 1982, bajo el título de «Llegar, encontrar, compartir, ver, hablar, fotografiar, regresar un año después…»

En la actualidad se continúa realizando esta escena de Semana Santa en el paraje El Calvario como parte de la historia del poblado, es por esto que durante todo el año se levanta una enorme Cruz de madera sobre la cima, acompañada por unos rústicos escalones de piedras sobrepuestas que nos invitan desde ese lugar a admirar parte del poblado.

Cabe señalar que el montículo denominado El Calvario se ubica sobre el boulevard, a un costado del deportivo de Tecómitl –en la zona limítrofe con San Juan Ixtayopan–, predio de mil 242 metros cuadrados propiedad del señor Amalio Suárez Corona, quien gentilmente lo dona en 1958 a los representantes del poblado de aquellos años, los señores Clímaco, Rutilo Meza, Antonio Vera, Marcelino Blancas y Gregorio Pradel, para la construcción de una capilla. ♦

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