Gobernantes de Milpa Alta

Diciembre 12, 2017.- Es el lugar donde floreció el Señorío de Malacachtepec Momochco (nombre original de esta delegación), que traducido corresponde a «lugar de cerros donde hay tumultos funerarios»

Por Manuel Garcés Jiménez* | Nosotros Núm. 30 | Agosto de 2000

Ver el pasado abre una invitación a la reflexión. Reflexión que debe ser de carácter personal para ocupar el lugar que nos corresponde en el tiempo y con vista a formar el futuro que deseamos sin olvidar el pasado y con ello saber quiénes somos.

Fernando Martínez Aroche*

Milpa Alta es una de las 16 delegaciones en que se divide el DF. Su extensión es de 28 mil 272.14 hectáreas de las cuales mil 445 corresponden a los 12 poblados rurales (19 por ciento de la superficie corresponde a estos). Territorialmente es la segunda demarcación después de Tlalpan y la última en población con el resto de las demás jurisdicciones.

Su origen proviene del México prehispánico, lugar donde floreció el Señorío de Malacachtepec Momochco (nombre original de esta delegación), que traducido corresponde a lugar de cerros donde hay tumultos funerarios.

En el Códice Franciscano que data del año de 1569, ya se menciona el oratorio de la Asunción de Milpa Alta o Milpas Altas de Xochimilco, siendo el sitio elegido para tal fundación el paraje denominado Malacatepetitla Momoxco.

Durante el trayecto de la historia de esta demarcación nopalera han gobernado una serie de grandes personajes a través del tiempo; desde el Tecutli Tepaquizqui (gobernante mayor) en el México antiguo, las congregaciones, corregimiento, alcaldía, hasta llegar a la delegación.

De acuerdo a las crónicas de la delegación, se narra que Milpa Alta tuvo su momento trascendental cuando fue sometida por Huellitlahuilanque (Gran Dirigente), guerrero azteca, cuyo hijo Huellitlauilli (Gran Sabio o Gran Iluminado), tuvo a su cargo el señorío hasta su muerte, ocurrida en 1528.

Conocer la historia de los gobernantes de Milpa Alta se hace tan interesante para comprender y valorar su evolución política de la demarcación denominada como la provincia del sureste del Distrito Federal.

Se tiene conocimiento que «desde 1376 gobernaba Milpa Alta Tepaquizqui (1376-1404), impuesto por el tepaneca Tezozomoc, quien en 1404, luego de 28 años de ejercer el mando como señor de la Milpa, pasó a gobernar todo Xochimilco, hasta que murió».

Según Durán, hacia 1430, al iniciarse la guerra mexica-xochimilca, gobernaba Milpa Alta el Tecuhtli Pachimalcatl (¿-1430). Según Galarza, hacia la misma época se entregaron las tierras de Milpa Alta al guerrero Cuacoyoltercatl (1430-?), (probablemente luego de la derrota de Xochimilco) donde se trazaron los límites ancestrales de la región. Según la tradición, recogida por Sesma Espinoza, en 1528 gobernaba Milpa Alta Huellitlauilli, quien murió ese mismo año; antes de él había ejercido el gobierno su padre, Huellitlahuilanque, conquistador de Milpa Alta (¿-?).

De acuerdo con esa secuencia, observaríamos la falta de cuando menos un gobernante intermedio entre 1404 y 1430, y la ausencia de al menos otro gobernante entre el final del gobierno de Cuacoyoltecatl (que pudiéramos extender a 25 años, hasta 1455) y el inicio del gobierno de Huellitlahuilli (que pudiéramos situar en 1478, si otorgamos 25 años a su período de gobierno u otros 25 de su hijo Huellitlauilli).

Por otro lado, de acuerdo a la investigación realizada por el profesor Artemio Solís Guzmán, este sostiene que los personajes que han gobernado la demarcación se encuentran inscritos en dos manuscritos elaborados en piel de venado conocidos como los códices Tetehutzin y Xaxahuenco. En este último aparece el año de 1764 con el nombre de Antonio Pantoya, posiblemente se refiere a la persona que lo mantuvo en su poder. En estos vetustos e interesantes códices fechados en 1350 aparecen 24 Tecutli, y algunos presidentes municipales.

Como prefectos políticos aparecen los siguientes: Juan José Baz (1861-1865), Eduardo Castañeda (mayordomo de la Virgen de la Asunción (1865-1871), Sebastián Camacho (1881-1893), Ángel Zimbrón (1893-1903), Canuto Jiménez (mayordomo de la Virgen de Xaxahuenco (1903-1909), Nicolás Lipandri (capitán segundo del ejército zapatista (1909-1914, y posteriormente en el período 1916-1918), Pedro Justo Medina (1914-1915), Herlindo César (1915-1916) y Emilio Cabello (1916).

Después del movimiento revolucionario la demarcación vivió un ambiente de inestabilidad social, lo que repercutió en el precario período de los presidentes municipales: Leobardo Fernández (1918-1919), Juan H. Amaya (1919-1920), Conrado Medina (1920-1921), Manuel Medina (1921-1922), Ladislao Basurto (1922-1923), Mateo Díaz (1923-1924). Ramón Reyes (1924-1925), Mauro Galván (1925-1926) y Encarnación Martínez (1926-1929).

De acuerdo al Acta Constitutiva de la Federación, del 31 de enero de 1824, y la Constitución Federal del cuatro de octubre de ese mismo año, fueron fijadas las bases para la organización política y administrativa de los Estados Unidos Mexicanos. En ese período existieron 10 prefectos políticos y nueve presidentes municipales.

Cabe señalar que en esa época la división municipal y los partidos judiciales en que estaba dividido el DF, el Presidente de la República y el Congreso eran quienes nombraban, respectivamente, a las autoridades como el gobernador y los magistrados, o los jueces que conformaban el Tribunal Superior de Justicia.

Resulta interesante recordar que el 28 de agosto de 1928 fue suprimido el régimen municipal en el DF, quedando su gobierno directamente al Presidente de la República, quien lo ejercía por conducto del Departamento Central, creado en esa misma fecha 13 delegaciones: Guadalupe Hidalgo, Azcapotzalco, Iztacalco, General Anaya, Coyoacán, San Ángel (que por reformas de 1931 cambió su nombre por el de Álvaro Obregón), La Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Tlalpan, Iztapalapa, Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, entrando en vigor el primero de enero de 1929.

A partir de esa reforma jurídica han desfilado en Milpa Alta los siguientes delegados: David Sánchez (1929-1932), Francisco del Olmo González (1932-1938), Moisés Alvarado González (1938-1941), Emigdio Torres (1941-1942), Pablo Guzmán Jiménez (1942-1947), Aurora Fernández (1947-1951), Jesús Acevedo Molina (1951-1955), Carlos Gómez Sánchez (1955-1963), Moisés Cornejo Lugo (1963-1970), Agapito Domínguez Lacroix (1970-1976), Rodolfo Ruiz (1976-1977), José Flores Vizcaya (1977-1978), Humberto Navarro González (1978-1982), Carolina Hernández Pinzón (1982-1984), José Aguilar Alcérreca (1984-1985), Manlio Fabio Murillo S. (1985-1988), Manuel Fuentes Bove (1988-1992), Eliseo Orozco A. (1992-1993), Manuel Fuentes Bove (segundo período 1993-1994), José Merino Castrejón (1994-1996), Sergio Suárez Llamas (1996-1997), Fransisco Chavira Olivos (1997 a junio de 1999), Juan Nicasio Guerra Ochoa (de julio de 1999 al 31 de septiembre de 2000).

Milpa Alta es una delegación sui generis, es parte de la ciudad capital con una personalidad propia y peculiar a través de sus gobernantes.

Colofón

Citamos un texto curioso dentro de la historia de esta delegación:

Cuando al tomar posesión el delegado doctor Jesús Acevedo Molina, éste envía una carta el 22 de julio de 1950 al profesor Alfredo Yescas, que a la letra dice:

«Me permito dirigirle a usted estas cuantas letras, para participarle con toda atención que con fecha 20 de los corrientes y por designación que hizo el C. Lic. Fernando Casas Alemán, jefe del Departamento del DF, me hice cargo como Delegado de Milpa Alta. Al participárselo me es grato ponerme a sus órdenes, esperando aporte su valiosa ayuda moral en la Administración que me ha sido conferida, llevando como mira el progreso material, social y cultural de nuestra región».

«Por la atención que se sirva dispensar a la presente, le anticipo las gracias, reiterándole mi sincera y quedando como su atento y seguro servidor». [**]

El anterior documento lo transcribimos para observar con atención cómo resalta el refinamiento del lenguaje y la forma tan adecuada y propia para dirigirse a un ciudadano representativo de Tecómitl. Cabe señalar que en dicho texto resalta el léxico refinado, producto de un culteranismo epistolar sui generis del gobernante de antaño. Denota además una elevada sensibilidad sociopolítica característica de los gobiernos posrevolucionarios.

Si bien es cierto que en la época actual esta comunicación epistolar es escasa en el gobernante de nuestro tiempo, en virtud del cambio «natural» del léxico adecuado a la época en que vivimos. ♦

_____

Bibliografía

Milpa Alta. Colección Delegaciones Políticas. México, 1988.

Legítimo Señor de Milpa Alta. Nota de Pablo García Cisneros. Periódico Excélsior, jueves 1 de abril de 1993.

Agradecimiento especial al profesor Artemio Solís Guzmán por permitirnos consultar su trabajo Gobernantes de Malateticpac.

* Pintor, uno de los autores del mural Teutli.

** Documento proporcionado por la familia Yescas Flores.

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