La identidad maya expresada en sus músicas

Noviembre 8, 2017.- El autor habla también de la diferencia de instru-mentación: conjuntos de violines, tarola y bombo de la maya pax, frente a saxofones, trompetas, trombón, tarola, bombo y timbales de las orquestas jaraneras

Explicar los elementos y criterios musicales que le dan identidad a la región maya, así como contrastar la cultura sonora de dos entidades del sureste mexicano, es la propuesta del libro Música mayense: Dos monografías. La música de Tabasco y música maya de Quintana Roo, cuya autoría es del doctor E. Thomas Stanford, editado por el INAH.

Para Stanford, quien añade en este material, otras experiencias vividas durante los recorridos que hizo de 1950 a 1990 en el área maya y en los pueblos de lengua mayense, donde realizó grabaciones in situ y estudió sus contextos culturales, «la música de una tierra invariablemente exhibe las huellas de su historia».

Se trata de dos obras de corte histórico y etnomusicológico integradas en un solo volumen, que hace referencia a los aspectos documental, testimonio sonoro y transcripción musical, dijo Mariana Alonso Bolaños, investigadora de la Fototeca del INAH.

Sobre Tabasco, el volumen ofrece un panorama de las expresiones musicales tanto indígenas como mestizas, aborda el estudio de géneros musicales como el zapateado tabasqueño –que es interpretado por músicos chontales–, la jarana, la marimba y la canción romántica.

En tanto que sobre Quintana Roo, muestra el mundo religioso del son de maya pax en los ritos de la iglesia maya, y de la jarana asociada con las fiestas patronales católicas.

La maya pax quintanarroense es practicada por dos grupos: los cruzo’ob, que habitan en Felipe Carrillo Puerto, y los mayas del occidente, que residen en el municipio de María Morelos y en el pueblo de Tihosuco.

Al respecto, Francisca Zalaquett Rock, investigadora del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, precisó que tal y como señala Stanford en el libro, los cruzo’ob conservan más íntegro un repertorio de sones que marcan una continuidad con la música maya en la península de las décadas anteriores a la Guerra de Castas.

En lo que concerniente a Tabasco, los tzotziles y chontales utilizan dos o más elementos melódicos aparentemente sin orden ni ritmo fijo, los cuales sirven para tener como punto de partida la improvisación, mientras que los choles utilizan dichos elementos en una improvisación regularmente libre.

«Ante la visible dinámica regional –indicó Zalaquett–, Stanford precisa en la obra que la música maya no puede explicarse sin considerar su diversidad, comparación y confrontación con otras sonoridades no indígenas, por ejemplo, en el caso del maya, con lo criollo. Aunque especifica que esas diferencias no pasan únicamente por lo musical, sino que tienen su carácter sociocultural».

En tanto que Alonso Bolaños consideró que el autor habla también de la diferencia de instrumentación: conjuntos de violines, tarola y bombo de la maya pax, frente a saxofones, trompetas, trombón, tarola, bombo y timbales de las orquestas jaraneras. Estas características hacen que los mayas adopten expresiones para diferenciarse unos de otros, lo cual marca identidades y amplía los horizontes de su historia musical.

La publicación se complementa con una amplia bibliografía y diez fotografías en blanco y negro, autoría de alumnos de la ENAH que acompañaron a Thomas Stanford durante los trabajos de campo, como Alicia Moreno, Alfredo Herrera, David Malagón, Guadalupe Pérez, Paula Vilas, entre otros.

Stanford refirió que el trabajo etnomusicológico realizado en ambos estados del sureste mexicano se hizo con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y alumnos de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, quienes encontraron en el proyecto un referente para introducirse en la práctica de campo. En Tabasco, el estudio se hizo entre los años de 1985 y 1988, mientras que en Quintana Roo, de 1990 a 1995.

Música mayense: Dos monografías. La música de Tabasco y música maya de Quintara Roo forma parte de la Serie Logos, de la Colección Etnología y Antropología Social del INAH; está disponible en la Librería Francisco Javier Clavijero (en la calle Córdoba número 43, Colonia Roma) y en las tiendas de los museos del INAH. ◊

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