La estación de Zapotitla que se perdió

Julio 9, 2017.- La vieja estación del tren de la que se apropiaron paracaidistas ante la indolencia de la autoridad delegacional

Por Metz Torres González* | Nosotros, Núm. 76 | Enero de 2005

La historia del Ferrocarril San Rafael y Atlixco comienza a finales del siglo XIX y concluye en el mes de febrero de 1936, cuando fue incautado por la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas. Célebre es la añeja construcción que en su momento sirvió como estación, la cual se encuentra sobre la Avenida San Rafael Atlixco esquina con Juan de Dios Peza, en Zapotitlán, delegación Tláhuac.

En 1908 los precios del pasaje de Tláhuac a México, que son 25 Kilómetros, eran los siguientes: en primera clase se pagaban 75 centavos, en segunda clase, 40 centavos. A Santa Cruz (10 kilómetros) en primera clase 30 centavos, y en segunda clase 15 centavos. A Zapotitlán (seis kilómetros) en primera clase 20 centavos y 10 centavos en segunda clase.

En 1913 fue reinaugurado el Ferrocarril de Mexicaltzingo a Zapotitlán. El primer tren partió a las 10 de la mañana e hizo un recorrido que incluyó a los pueblos de los Reyes Culhuacán, Tomatlán, Estrella Canal de Garay, San Lorenzo, San Nicolás y Zapotitlán [1].

En 1914, «la prefectura de Ixtapalapa pondrá un fuerte destacamento armado en Zapotitlán con el objeto de que quede guarnecida aquella región y pueda además correr el Ferrocarril de Mexicaltzingo a Zapotitlán» [2].

En 1916 se restableció el tráfico de pasajeros, carga y exprés, entre México y Tláhuac, corriendo los trenes de acuerdo con el siguiente itinerario: el Tren Mixto al sur diariamente salía de México a las de la mañana, y su arribo a Zapotitlán era a las 8:16 horas, mientras que a Tláhuac lo hacía a las 8:50 de la mañana [3].

Para 1919 cuando la reinauguración del ferrocarril, éste era descrito como «de vía angosta, hace algunos años funcionaba con regularidad pero su servicio se interrumpió debido a que fue destruido en grandes tramos por los zapatistas» [4].

Se tienen registros precisos de febrero de 1921 a febrero de 1922 de la entrada de mercancías a la Ciudad de México por el ferrocarril San Rafael Atlixco, como por ejemplo, de Tláhuac salía paja, yerba, zacate y maíz, y de Zapotitlán arena.

En 1923 el Ferrocarril tenía cinco locomotoras, nueve unidades de pasajeros y 84 para fletes.

En 1926 se escribió lo siguiente: «Sensacional prueba de resistencia de México a Tláhuac a lo largo de la vía del ferrocarril, en la que los corredores harán gala de su fibra el 28 de febrero; invitación a los amantes del deporte que concurran a presenciar, ya que gozarán de las facilidades prometidas por la empresa del ferrocarril; y como premio una gran copa de plata para quien obtenga el primer lugar» [5].

Del mes de noviembre de ese mismo año encontramos la siguiente nota: «El paseo más higiénico, divertido y barato para el domingo es: Tláhuac, el nuevo Xochimilco. Por $ 2. 00 ida-vuelta y una abundante comida, cómodo viaje en sólo 50 minutos por el ferrocarril» [6].

En febrero de 1936 el ferrocarril de San Rafael fue incautado por el gobierno, quien se encargaría de administrarlo. La Secretaria de Comunicaciones y Obras Publicas lo retomó para poder reanudar el servicio de este medio de transporte, ya que se encontraba (suspendido) por una huelga de papeleros de la compañía Papelera San Rafael.

Por otra parte, tenemos el caso de Jesús Chávez C., de San Francisco Tlaltenco, quien tuvo a su cargo la agencia de correos, llevando las cartas a la estación del ferrocarril San Rafael Atlixco y Anexas, repartiendo de casa en casa la correspondencia.

El 22 de julio de 1993 fue dirigido un escrito al arquitecto Alejandro Carrillo, subdirector de Licencias, Inspección y Registro de Monumentos Históricos del INAH, por parte de vecinos de la zona, en el cual solicitaban la limpieza y restauración de lo que fue la estación del ferrocarril.

El uno de septiembre de 1993 fue presentado otro escrito a José Ramón Martel López, delegado en Tláhuac, en el que se solicitaba nuevamente la limpieza y restauración del inmueble.

El 22 de abril de 1996 se hizo una nueva petición a la delegada Gloria Brasdefer por parte de los condóminos de la Unidad Habitacional Juan de Dios Peza III, para la reparación y acondicionamiento del edificio de la estación.

Lamentablemente el predio donde se ubica el inmueble, Avenida San Rafael Atlixco y Juan de Dios Peza, fue invadido y los paracaidistas lograron conseguir un amparo desde el 26 de febrero del 2000.

El predio se encuentra invadido por Guillermo García R.

El 19 de enero de 2001 los integrantes de la Comisión Delegacional de Centros Históricos en Tlahuac acordaron rescatar la estación como monumento histórico y señaló como áreas responsables a las direcciones generales de Jurídico y Gobierno y la de Desarrollo Social.

El 22 de enero de 2001, como parte de los siete subproyectos (siete pueblos) de la referida CDCH se mencionó la urgencia de recuperar la estación.

El siete de febrero de 2001 fue solicitada a la (primera) jefatura de unidad departamental de proyectos culturales (encabezada por quien esto escribe) preparar el material documental referente a la propuesta de rescatar la estación del ferrocarril; sin embargo, se dio prioridad a otro lugar (de los siete subproyectos) lo que dejó de lado esta necesidad.

El 24 de marzo de 2001, en recorrido de las autoridades locales con el jefe de Gobierno del DF, el comité vecinal de la Colonia Estación, pidió que ese lugar fuera convertido en casa de cultura y centro comunitario.

Para los días de muertos del 2003 fue distribuido un volante de actividad cultural en donde se recreaba cómo había sido en su tiempo la estación del ferrocarril.

En mayo de 2004 fue publicada la convocatoria para presentar propuestas de participación en el VII Encuentro Nacional de Investigadores del Ferrocarril, y el 11 de noviembre en el Centro de las Artes, en el Parque Fundidora de Monterrey, Nuevo León, se dictó la conferencia «La Estación Zapotitla», correspondiente al tema de la situación del patrimonio histórico ferroviario, en donde además de resaltar su valor histórico, se recordó que en sus instalaciones y patios se llevaron a cabo importantes actividades relacionadas con el transporte de mercancías y viajeros, hechos que fueron parte sustancial para la modernización de la zona y de nuestro país.

La estación es parte del paisaje arquitectónico y del patrimonio cultural de la comunidad, y puede constituirse como un punto de interés turístico; sin embargo se necesita voluntad política de parte de la autoridad de Tláhuac para conseguirlo.

Por lo anterior el Giaeds (sic) ha emprendido una defensa formal del sitio para recuperarlo de acuerdo a la ley y adecuarlo como un museo local, una sala de usos culturales y, de ser posible, incluirlo en los proyectos de vías verdes, ya que se encuentra en las márgenes de la sierra de Santa Catarina.

Por eso y a petición de la comunidad, es necesario que las autoridades continúen las gestiones ante las dependencias correspondientes para que la antigua estación sea rescatada, restaurada y acondicionada, y pase a formar parte del patrimonio tangible de los tlahuaquenses y de todos los mexicanos.

También hay que decir que en el encuentro antes citado se lograron importantes enlaces con la Asociación Mexicana de Museos del Ferrocarril y tomamos ejemplo de los trabajos desarrollados en la delegación Gustavo A. Madero, donde fue recuperada una estación luego de 11 años de que unos particulares ocuparan de manera ilegal el inmueble, a través de un procedimiento administrativo, en virtud de ser considerado patrimonio histórico.

Algunos ejemplos que fueron conocidos en la reunión de Monterrey fueron, entre otros, la restauración y habilitación para archivo histórico de la antigua estación del Ferrocarril Nacional Mexicano de Nuevo Laredo, Tamaulipas; la Casa Redonda de Gómez Palacio, Durango, transformada de espacio laboral ferroviario a patrimonio industrial; la estación convertida en museo comunitario de Ciudad Mendoza, Veracruz; la reconstrucción histórica y rescate etnográfico para la ambientación museográfica de la estación del ferrocarril en el municipio Muñoz de Domingo, en Tlaxcala, y el proyecto museográfico Cine y ferrocarril en Durango. ◊

_____

*Etnohistoriador y promotor sociocultural

La fotografía de la estación (1993) fue proporcionada por Claudia Granados

_____

Pies de página

1 El Imparcial, 6 de abril de 1913.

2 Periódico El Demócrata, 10 de octubre de 1914.

3 El Universal, 13 de octubre de 1916.

4 Ob. Cit.

5 El Universal, 15 de febrero de 1926.

6 El Universal, 7 de noviembre de 1926.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: