Opinión. Los que por un sexenio rozaron la divinidad

De la Comunidad Unamita en Aguascalientes un día Efrén Camacho se topó con un libro tan insubstancial

Por Efrén Camacho Campos | Colaborador de Nosotros desde hace 20 años

Hace unos días, deambulando con la familia por un centro comercial de la calurosa ciudad de Aguascalientes, de repente vi congregadas a varias personas en torno a tres jóvenes que recién iniciaban una plática.

Le comenté a mi esposa que mientras ella hacía sus compras, me quedaría a escuchar de qué se trataba la conferencia. Me acerqué a los carteles correspondientes y me llamó la atención los apellidos de dos de los conferencistas; la primera porque me recordó gratamente a uno de mis maestros de la facultad, el escritor Gustavo Sainz, y el otro, al dramaturgo y director de escena Luis de Tavira.

18834302_10208926548312288_1847809668_n

¿A quién le interesa lo que hagan o dejen de hacer estos ex presidentes?

Los conferencistas, de nombre Jessica Sáenz, Alberto Tavira y Diana Penagos, periodistas los tres, iniciaron la presentación del libro  Así en los Pinos como en la Tierra, destacando que esta obra es el resultado de varios años de investigación sobre las familias Díaz Ordaz, López Portillo, Salinas de Gortari, Zedillo, Fox, Calderón y Peña, con el único objetivo de mostrar «cómo son las vidas e intimidades de los presidentes y sus familias: sus gustos, pasiones, costumbres e, incluso, berrinches», según dijeron.

Asimismo, los periodistas, bastante emocionados y que a ratos se arrebataban la palabra, señalaron que esta investigación es un conjunto de «historias que trazan un retrato agudo sobre la otra parte de las vidas de nuestros gobernantes, la relación que tienen con los medios de comunicación y, en ocasiones, la forma como se relacionaban con la ciudadanía. Un libro no oficial, que logra bajarlos de las alturas de Los Pinos a su esencia terrenal», según dijeron.

Después de la presentación, vino la sesión de preguntas y respuestas, evidentemente las más de ellas fueron felicitaciones; sin embargo, quien esto escribe señaló que el abanico de personajes era muy amplio y, sobre todo, la enorme dificultad que han de haber tenido para poder entrevistar a los expresidentes y familiares.

Se les hizo notar que eran muy jóvenes y que seguramente cuando Díaz Ordaz y López Portillo fueron presidentes de México, ellos eran unos niños y que tal vez esta condición les permitió una mayor objetividad a la hora de plasmar los resultados de su trabajo documental.

Digo lo anterior, porque para quienes vivimos aquellos años fatídicos de 1968, 1971 y 1982, nos es difícil despojarnos de la rabia y coraje acumulado por el desempeño de estos personajes, a quienes la historia ya puso en su lugar.

En realidad, esta nota no aporta nada, no es de análisis, ni de crítica y mucho menos de las denominadas de color, solamente es el deseo de compartir una vivencia de asueto dominical, con la seguridad que este tipo de eventos en algo contribuyen a fomentar la cultura por la lectura.

En mi caso no compraría este libro, más bien buscaría otras opciones dentro de la literatura latinoamericana. Creo que La Tregua, de Mario Benedetti, es una magnífica elección. ♦

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: