Parque Nacional Archipiélago de Espíritu Santo cumple 10 años

Resguarda también importantes vestigios arqueológicos, de miles de años de antigüedad

El Parque Nacional Archipiélago de Espíritu Santo celebrará su décimo aniversario el 10 de mayo de 2017. El lugar está ubicado en el límite oriental de la Bahía de La Paz, a aproximadamente 25 kilómetros de La Paz, Baja California Sur.

Está conformado por las islas La Partida y Espíritu Santo, los islotes La Ballena, El Gallo y La Gallina, en un área de alrededor de 105 kilómetros cuadrados, mientras que la zona marítima consta de 587 kilómetros cuadrados.

Al respecto, el director de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) de la península de California y Pacífico Norte, el biólogo Benito Bermúdez Almada, comentó que debido al aislamiento geográfico tiene muchos endemismos de flora y fauna, subespecies y especies, como el cacomixtle norteño (Bassariscus astutus) y la liebre negra de Espíritu Santo (Lepus insularis), además de varias especies de lagartijas y culebras.

«Es importante destacar que actualmente existe una actividad turística, pesquera y de investigación científica ordenada y de muy buen nivel en la zona. El sitio, además, se encuentra en buen estado de conservación, provee muchos servicios ambientales y genera una economía alrededor del turismo muy importante», indicó.

El archipiélago resguarda también importantes vestigios arqueológicos, de miles de años de antigüedad, del grupo indígena pericú, así como restos de la actividad perlífera que alcanzó su industrialización a principios del siglo veinte y cesó actividades a mediados del mismo.

«La mayor parte de la zona marina –detalló– es apta para las actividades pesqueras, existen 17 grupos pesqueros que realizan sus actividades en esa zona y la pesca comercial no se ve afectada de manera significativa. También existen muchas zonas núcleo en donde está prohibida toda modalidad de pesca y solamente está permitido el turismo de bajo impacto y la investigación científica, áreas como la colonia de lobos marinos californianos (Zalophus californianus)».

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El sitio tiene muchos endemismos de flora y fauna

Investigación y divulgación científica

Por su parte, el investigador del Departamento Académico de Ciencias de la Tierra de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), maestro en ciencias Javier Gaitán Morán, comentó que desde el punto de vista geológico el archipiélago es un lugar muy atractivo para investigación y divulgación científica, porque permite interpretar millones de años de evolución de la Tierra.

Tiene una importancia fundamental porque las rocas que conforman el archipiélago se originaron antes de la separación de la península y la formación del Golfo de California, de tal manera que revelan la historia de la evolución geológica de la región, dijo.

El grupo de Geología Ambiental y Desarrollo del Departamento de Ciencias de la Tierra, en conjunto con la Conanp, ha desarrollado una serie de estudios encaminados a reconocer el patrimonio geológico del Parque Nacional Archipiélago Espíritu Santo.

Actualmente trabajan en la identificación de sitios de interés geológico, así como en nueve senderos interpretativos, para el disfrute y aprovechamiento turístico.

«En el lugar podemos observar basamentos rocosos de una edad aproximada de 60 a 100 millones de años de antigüedad, y sobre estos una secuencia de rocas volcánicas y volcanoclásticas, producto de la actividad intensa de vulcanismos que se produjo hace 20 millones de años», indicó.

«Podemos observar diferentes estadios de actividad volcánica, varias intercalaciones de depósitos de ceniza volcánica, con depósitos sedimentarios que nos indican cambios de ambiente de un intenso vulcanismo, a una intensa quietud volcánica y un clima muy húmedo que arrastró una gran cantidad de ceniza y la depositó, luego otra capa de ceniza volcánica que nos revela que se activó de nuevo la actividad volcánica», comentó.

En el sitio existen procesos geológicos activos que dan lugar a la conformación de formas caprichosas, originadas por la actividad del intemperismo –o meteorización– y erosión costera; de igual forma, arcos de piedra en zonas marítimas en donde las embarcaciones pueden navegar a través de ellos.

Aun así ya hay «elevado uso» de turismo y pesca

Al decir del investigador del Departamento Académico de Ciencias Marinas y Costeras de la UABCS, doctor Héctor Reyes Bonilla, el archipiélago ha sido objeto de diversos estudios orientados a los cambios en las condiciones naturales que se han dado desde su decreto como área natural protegida, constatando una recuperación de los hábitats naturales que conforman el sitio.

«La Isla Espíritu Santo se encuentra en buenas condiciones, a pesar de que tiene un elevado uso, por la práctica del turismo, la pesca y la investigación», aseveró.

«Nosotros nos enfocamos en los arrecifes de coralinos y rocosos, realizamos censos de corales, peces y otros invertebrados, desde el 2005, y hemos visto cómo las condiciones naturales han ido mejorando. Por ejemplo, la biomasa de los peces ha ido incrementando y, además, otra cosa que podemos destacar es que en el 2014 tuvimos el huracán Odile y, en el 2015, el fenómeno de El Niño, hasta la fecha, más fuerte del siglo, y aun así las comunidades han resistido muy bien. De hecho, tuvimos un blanqueamiento de coral en el 2016 y el coral se recuperó exitosamente», aseguró el también miembro nivel III del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Entre los datos que han recolectado sobre los ecosistemas coralinos y en general de la zona, sobresale un incremento en la captura pesquera, un aumento en el número de peces e invertebrados contabilizados por medio de censos visuales, así como una notable recuperación en las condiciones de los arrecifes de coral.

«La importancia de la isla es múltiple –señaló–. Por un lado es cultural porque ha habido asentamientos humanos desde hace muchos miles de años; por décadas ha sido uno de los sitios más importantes para las pesquerías y desde el punto de vista de la investigación científica, Espíritu Santo tiene hábitats muy importantes, como son zonas de manglar, de pastos marinos, de sargazos y arrecifes de coral y rocosos. Además, tiene una gran diversidad de fauna y flora marina, en un área relativamente pequeña que resulta ideal para la investigación». ♦

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