Viacrucis de Iztapalapa sin relación con el cólera morbus*

La importancia que a lo largo del tiempo fue tomando la representación de la Semana Santa de los ocho barrios de Iztapalapa, obligó a que se dieran a conocer públicamente sus orígenes.

Por Ángel de la Rosa

La importancia que a lo largo del tiempo fue tomando la representación de la Semana Santa de los ocho barrios de Iztapalapa, obligó a que se dieran a conocer públicamente sus orígenes. La exigencia se observó con mayor claridad a partir de que fue habilitada la explanada Cuitláhuac como escenario de la representación, en 1970.

La delegación Iztapalapa tomaría el tema por iniciativa propia. En un principio difundiría fechas diferentes, teniendo en común el haberse presentado una de las intermitentes epidemias presentadas en la ciudad de México.

iztapalapa

Así se constató en la revisión hemerográfica de lo publicado durante el siglo XX. En 1973 aceptaría la autoridad local que la representación provenía de tiempos «remotos», dándole acento el representarse sin interrupción a partir de 1853 [1]. Al siguiente año anotaría que se había iniciado en 1840 [2].

En 1975, la propia población del pueblo de Iztapalapa le proveería a la delegación los datos que buscaba: el arreglo con grava y arena de calles y callejones al estar la mayoría sin pavimentar, pintando las fachadas de sus casas; arreglos con flor y tul de todos los espacios; el sinnúmero de grupos musicales y cohetes durante la procesión del Señor de la Cuevita por los ocho barrios efectuada ese año, lo que propició que para nadie pasara desapercibida la festividad considerada la de mayor magnitud y trascendencia habida en años. Por ese motivo, a los funcionarios públicos les llamaría la atención la movilidad social de esos momentos que duraría más de una semana, dándoles al mismo tiempo la oportunidad de saber la leyenda de atribuirle a la imagen el haber erradicado el cólera morbus que se presentó en la localidad en 1833. Tan así fue que en la representación de 1976 difundiría que la escenificación vendría de 1834 [3].

La pregunta obligada fue: ¿De dónde le surgió, en un principio, la idea a la delegación Iztapalapa de elaborar su versión que relacionara a la representación bíblica del pueblo con una de las epidemias? La investigación de Rebeca Vergara Rosales publicada en el último libro editado por esa dependencia pública en el presente año, nos acerca a dar respuesta al cuestionamiento, al escribir en una parte de su artículo: «Otro dato importante que se destacó en aquel decenio (40 del siglo XX) fue que sólo en la ciudad alemana de Oberammergau, y en Iztapalapa, se efectuaba la representación de la Tragedia del Gólgota» [4].

A su vez, en la referencia bibliográfica de estas líneas, la investigadora anotó: «Oberammergau, Alemania, ‘es conocido por la representación de la Pasión de Jesucristo, que se celebra cada diez años, y a la cual acuden millones de turistas (…) tuvo su origen en el voto que en 1633, hicieron los habitantes con motivo de una peste que asoló la localidad. Las representaciones tienen lugar los domingos de verano en un amplio teatro al aire libre, capaz para 6,000 personas y dura unas nueve horas’. Enciclopedia universal ilustrada Europeo-Americana, Madrid, Espasa-Calpe, 1964, t. XXXIX, p. 267. En la actualidad se continúa haciendo la representación y la próxima se realizará en el 2020» [5]… Hasta aquí lo anotado por la investigadora con relación al tema de la epidemia.

Al consultar la página electrónica de Oberammergau, Baviera, Alemania, nos enteramos que a partir de 1634 sus habitantes llevan a cabo las escenas teatrales de la Pasión de Jesús. Su realización se debe a que en 1633 se presentó en ese lugar la peste bubónica, y sus habitantes prometieron que si Dios los salvaba de la enfermedad, llevarían a cabo esta representación bíblica de generación en generación [6]. ¿De este lugar tomaría su versión la delegación Iztapalapa? Muy probablemente. Los entonces funcionarios públicos de la demarcación de Iztapalapa sabrían de la existencia de la obra al ser tan famosa [7] como la de los ocho barrios.

¿Coincidencia o autoría? En los primeros años de la década de los años setenta del siglo pasado llegó Jorge de León como cronista a la delegación Iztapalapa. Él fue quien relaciona la representación de Iztapalapa con la carta que se le envió de Mexicaltzingo a Benito Juárez, fechada el 30 de noviembre de 1867. La misiva no se refiere a la escenificación del pueblo, menciona los actos del santuario del Señor de la Cuevita durante la Semana Mayor. Por lo que, al igual que con ésta interpretación errónea del informe al presidente, con el cólera morbus pretendió exaltar la obra teatral de Iztapalapa.

Las fechas difundidas por la delegación Iztapalapa no terminarían ahí: consideraría que sería poco creíble su versión, el de empezarse a realizar la representación a los siete meses de haberse presentado la epidemia en la comunidad, pues pensaría en las condiciones de contingencia prevalecientes entre los sobrevivientes de la catástrofe sanitaria. Esto la llevaría a ajustar la fecha: la autoridad determinaría que se iniciaría la Semana Santa en la localidad diez años después de la epidemia, en 1843 [8]; en su leyenda no consideraría la fuerza de voluntad de los pueblos de México motivada por sus creencias religiosas. En cumplimiento a su promesa, el pueblo de Iztapalapa, como también así lo fue en Alemania, inmediatamente le realizaría al Señor de la Cuevita sus festividades en septiembre de cada año. No esperarían diez años para manifestarle a su Salvador el agradecimiento por el bien divino recibido.

Es notorio que la versión de la delegación Iztapalapa surgió de momento, sin el sustento documental o tradición oral del pueblo; para su elaboración consideraría –así lo indica el paralelismo de la exposición oficial–, el origen de la tradicional representación de Oberammergau, Alemania.

Por lo que sorprende, a diferencia de quienes le antecedieron en la responsabilidad de organizar la representación, la actual organización haya aceptado la versión de la autoridad delegacional en noviembre de 1994 [9].

Habrá que recordar que Rafael Álvarez Pérez y Manuel Maguey Cedillo, cronistas originarios de los Barrios [10], en los informes de la Cofradía del Santísimo Sacramento de la parroquia de San Lucas Evangelista, dan constancia que en 1736 ya se realizaba la obra. Un informe de sus mayordomos manifiesta los términos utilizados en los registros de los desembolsos que efectuaba anualmente con esta finalidad: «Ciento y setenta y sinco pesos que en la misma conformidad de veinte y sinco pesos en cada un año de los siete que esta cuenta comprende é entregado al señor Gobernador de los naturales segun costumbre para ayuda de sus gastos la semana santa»: José Aillón. 1736 a 1742 [11].

Lo anterior nos demuestra que la Semana Santa del pueblo de Iztapalapa no tiene  relación con el cólera morbus de 1833.

_____

[*] Ponencia presentada en el Cuarto Foro Patrimonio inmaterial en el DF, organizado por el Consejo de Pueblos y Barrios del DF por el gobierno del DF, el Conaculta, el INAH y la UAM el 25 de noviembre del 2015.

[1] Ovaciones, 21 de abril de 1973, primera página, por Leonardo Valadez.

[2] El Universal, sábado 13 de abril de 1974, p. 6.

[3] El Universal, 17 de abril de 1976, cuarta sección, página 1. El Sol de México, sección A, página 12.

[4] Rebeca Vergara Rosales, «Testigos de una tradición», en Todos construimos la Pasión. Delegación Iztapalapa. México. 2015. p. 120. (Por un error en la edición, en el libro no aparecen debidamente anotadas las referencias de la investigación hecha por la autora.)

[5] Ibídem, p. 126.

[6] https://en.wikipedia.org/wiki/Oberammergau_Passion_Play.

[7] «Después de cuatro siglos de la realización de su obra, la identificación de Oberammergau con su obra la pasión es casi total. El pueblo se refiere a menudo simplemente como el Passionsdorf o Passiom-aldea. (https:// www.nytimes.com/books/first/s/shapiro-oberammer­gau.html).

[8] El Universal, 9 de abril de 1977, primera sección, p. 9.

[9] Primer capítulo de sus estatutos notariados el tres de noviembre de 1994.

[10] En reconocimiento a sus conocimientos, dos salas del museo Fuego Nuevo, de Iztapalapa, llevan sus nombres.

[11] Los orígenes coloniales de la Semana Santa en Iztapalapa. Revista Agua sobre las Lajas. México, 2012. pp. 10-12; El Vía Crucis de los Ocho Barrios, su historia y la participación de la mujer. Revista Ocho Barrios. México, 2014. p. 9.∗∗

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: