Tláhuac Colonial

Al descender Cortés y sus huestes por las faldas de los volcanes Iztaccihuatl y Popocatepetl, pudieron apreciar la belleza y esplendor de la Cuenca de Anahuac y la de todas las poblaciones lacustres que aparecían conforme iban avanzando.

Por Baruc Martínez | Maestro en Historia por la UNAM

Al descender Cortés y sus huestes por las faldas de los volcanes Iztaccihuatl y Popocatepetl, pudieron apreciar la belleza y esplendor de la Cuenca de Anahuac y la de todas las poblaciones lacustres que aparecían conforme iban avanzando.  En su paso, en medio de los lagos de Chalco y Xochimilco, toparon con una pequeña isla, de 2,000 habitantes aproximadamente, que estaba conectada con tierra firme por medio de una calzada con puentes levadizos. Cortés, al mirar esta población, quedó asombrado y nos dejó su impresión en las cartas que mandara al rey de España: «(…) y otra legua adelante entramos por una calzada tan ancha como una lanza jineta, por la laguna adentro, de dos tercios de legua, y por ella fuimos a dar en una ciudad la más hermosa, aunque pequeña, que hasta entonces habíamos visto…» [1].  Esta ciudad era Tláhuac, antiguamente llamada Cuitlahuac Ticic.

Baruc02

Santiago Zapotitlán, Chalco, estado de México. Archivo General de la Nación. Centro de Información Gráfica. Catálogo de ilustraciones, número 1222

 

Descripción geográfica

La antigua Cuitlahuac Ticic estaba justamente en medio de un gran lago: el de Chalco; al ser dividido este lago por la calzada que la conectaba con tierra firme se formaron dos, éstos se llamaron de Chalco y Xochimilco por ser éstas las principales ciudades que había en ese entonces [2]. Era una pequeña isla que sus pobladores empezaron a agrandar construyendo setos de cañas con lodo y plantas acuáticas, sistema que además daba un alto índice en la producción agrícola; a estos emplazamientos artificiales sus habitantes los llamaron chinampan. Dentro de esta isla no existían elevaciones de importancia considerable, empero, sabemos que a las inmediaciones de la misma se encontraban cerros y volcanes formados en el periodo pleistocénico.

Las elevaciones más importantes, sin duda alguna, estaban dentro de la llamada Sierra de Yecahuitzotl o de Santa Catarina. Contenía ocho cerros de altura algo considerable, formados de distintos materiales: Yahualiuhcan, Xaltepec, Tetecon, Cuitlaxochitl, Mazatepec, Tecuauhtzin, Tetlaman y Cuexomatl [3].  Además, es de notarse la presencia del volcán Teuctli y un cerro pequeño llamado Tizatepec que se encontraba hacia el sur de esta población ya en tierra firme [4].

Dentro del mismo pueblo se encontraban algunas lagunas de tamaño más o menos considerable, las cuales comunicaban a Cuitlahuac con otras poblaciones cercanas como: Mizquic, Chalco, Xihco, Xochimilco, Tetelco, Ayotzinco y Ayotla, entre otras. Algunas de estas lagunas a las que nos estamos refiriendo fueron las siguientes: Laguna de Reyes, Laguna Grande de Zacapa, Laguna de Xicaltitla y Laguna Huey Atl. Al usar como fuente de conocimiento histórico a los mapas podemos obtener este tipo de informaciones; en este caso particular nos estamos basando en el Croquis de la municipalidad de Tláhuac [5].

Un sinfín de manantiales u ojos de agua alimentaban las lagunas anteriores; sin embargo, el principal era el llamado Acuexcomac, que se encontraba cerca del pueblo de San Luis Tlaxialtemalco, pero que pertenecía al gobierno indígena de Tláhuac. Los ríos principales eran los que descendían de los cerros de la Sierra de Santa Catarina, de Tecomitl, de Ayotzinco, de Tlalmanalco, de Milpa Alta… [6]

Baruc03 (1)

Croquis de la Municipalidad de Tláhuac. Mapoteca Nacional Manuel Orozco y Berra. Colección Orozco y Berra, varilla 9, número 2568

 

Circunstancias históricas

A la llegada de los españoles Tláhuac se encontraba dividida en cuatro unidades económico-administrativas llamadas en lengua nahuatl calpoltin e, identificadas por los españoles, como «barrios»; aunque sin corresponder con el concepto de organización indígena [7]. Cada una de estas divisiones o calpulli estaba gobernada por un tlahtoani, que los europeos designaron como cacique o señor natural, y de acuerdo al modelo indígena debía mostrar autosuficiencia [8]. Los calpoltin eran: Ticic, Atenchicalcan, Teopancalcan y Tecpan, y sus tlahtohqueh (gobernantes): Atlpopocatzin, Mayehuatzin, Ixtotomahuatzin y Cempohualxochitzin [9].

Con la derrota de los mexihcah el orden administrativo se convulsionó y, poco a poco, los nuevos amos comenzaron a construir otra sociedad, radicalmente diferente a la que había existido. Ellos empezaron a imponer sus propios nombres y categorías administrativas que, las más de las veces, nunca correspondieron con la situación que tenían en el gobierno prehispánico. Las categorías que se aplicaron fueron las de ciudades, como Tenochtitlan, Tacuba, Xochimilco; las villas, como Tacubaya o Coyoacán y, los pueblos, como Tláhuac y Mizquic [10].

Tláhuac fue reducido a un pueblo y sus cuatro unidades administrativas fueron soslayadas por el gobierno colonial, quien nunca pudo comprender el por qué de la participación de cuatro tlahtohqueh autónomos dentro de un espacio tan pequeño. A semejanza de Xochimilco, en Tláhuac [11] se redujo el gobierno múltiple a uno solo que homogeneizaría a los cuatro calpoltin, con sus respectivas autoridades.

Asimismo, la estructura colonial realizó una serie de divisiones internas de los mimos poblados. Los cuatro calpoltin fueron reducidos a «barrios» sin ninguna concentración de poder político-administrativo. De igual forma, hubo algunos pueblos donde se concentraban las autoridades del cabildo colonial, a éstos se les llamó pueblos-cabecera y aquellos quienes dependían de un pueblo-cabecera se les conocieron como pueblos-sujetos. Además de estos sujetos administrativos hubieron las llamadas estancias, sitios alejados de los pueblos, pero que estaban en su poder, ya sea del gobierno o de la parroquia, en donde, sobretodo, se criaba ganado [12].

Todos los pueblos-cabecera, con todo y sus barrios, sujetos y estancias, estaban ligados, de manera directa, con el gobierno colonial mediante los corregimientos, unidades administrativas de mayor rango jerárquico; Tláhuac fue ligada al Corregimiento o Alcaldía Mayor de Chalco [13]. Las autoridades del corregimiento tenían facultades diversas; pero una segura injerencia en las cuestiones particulares de cada pueblo sí existió. En el mapa de 1656 se puede observar en la parte inferior del mismo, una cruz y una leyenda que dice que fue puesta por don Joseph Antonio, alcalde mayor de Chalco como lindero [14].

De acuerdo con las ordenanzas de Felipe II, los conquistadores tendrían ciertas ventajas como pago a sus servicios prestados a la Corona española; una de ellas era la de posesión de tierra y de un cierto número de indios [15] para que la trabajasen a fin de que él los evangelice. A esta modalidad del trabajo colonial se le dio el nombre de Encomienda. No todos los pueblos fueron dados en encomienda y no todos duraron un buen tiempo, pues muchas veces regresaban a posesión de la corona española.

En un principio parece ser que Tláhuac le fue asignada a la ciudad de México pero, rápidamente, fue asignada en encomienda. Este pueblo le fue asignado a un tal Juan de Cuevas, quien se dice era «escribano mayor de minas», en el gobierno colonial; la encomienda la recibió entre la década de 1530 al 40. Tiempo después, antes de 1568, ésta pasó a poder de su hijo, Alonso de Cuevas [16] hasta 1606. Después de ellos se sucedieron otros de sus descendientes, pues todos poseen el apellido Cuevas. La confiscación de la misma por parte de la corona parece que sucedió en 1678 [17].

El cabildo indígena estaba compuesto por diversos cargos administrativos; de entre éstos sobresalen el de gobernador, alcaldes, regidores y escribano. En el caso de Xochimilco, a las antiguas autoridades indígenas, pipiltin y teteuctin, les estaba prohibido participar en la nueva jerarquía colonial, esto fue establecido en las Ordenanzas de Xochimilco de 1553 [18]. En nuestro caso, es decir: Tláhuac, fue de manera muy diferente según inferimos en las fuentes coloniales.

En los Títulos primordiales de las tierras de Tláhuac, mandados a hacer por orden del rey y viso-rey, se asientan las autoridades de este pueblo en el año de 1561. Así el texto nahuatl dice, al referirse al momento en que se disponen a partir para poner los linderos del pueblo:

(…) timochintin in titequihuaque, tlacalaquique ihuan nehuatl nitlatocati To Matheo te Xan Matheo, nahui alcaltex, texiloltin, teyacanque ihuan in tliltlacuiloani ipan inin comonita. (Todos nosotros, los que poseemos el tributo, los que tributan y yo el que gobierna: Don Mateo de San Mateo, cuatro alcaldes, regidores, conductores y el escribano de esta comunidad) [19].

Baruc04

Mapa de Cuitlahuac, Iztapalapan, Santa Marta y Santiago. Biblioteca del Museo Nacional de Antropología. Sección de Manuscritos. Documentos sueltos, serie 2, legajo 88, número 11

 

Más adelante, se mencionan los nombres de algunas autoridades: don Miguel, alcalde; don Juan Miguel, alcalde; don Mateo de San Mateo, gobernador; Don Miguel de los Ángeles, alcalde; don Pedro Miguel; don Nicolás Lorenzo; don Lucas de Santiago, escribano [20]. Ahora bien, el nombre del gobernador es del todo revelador pues, desde nuestra interpretación, se trata de un antiguo miembro del estrato gobernante indígena. El nombre de Don Mateo de San Mateo refiere la procedencia de éste; San Mateo es el epónimo del calpulli antiguo de Teopancalcan, al cual ya nos hemos referido [21]. Así pues, al revisar el nombre de los antiguos gobernantes de Cuitlahuac Ticic nos encontramos con un tal don Mateo Ixtliltzin, quien fue hijo de Ixtotomahuatzin, tlahtoani de Teopancalcan a la llegada de los españoles [22]. La ligazón es evidente al referirse a un Mateo del calpulli de Teopancalcan, es decir: San Mateo.

Con base en la anterior interpretación, creemos que los pipiltin sí tuvieron una participación activa en el cabildo indígena de Tláhuac. Máxime cuando se trata de un grado de gobernador (copelnatol) al que se está refiriendo. No obstante, tampoco podemos caer en una generalización y admitir que siempre se dio este rol en la administración colonial de este pueblo. Lo que es evidente, por lo menos, es que, como afirma Pérez Zeballos para Xochimilco [23], los pipiltin y teteuctin buscaron la manera de tener una participación en el gobierno indígena de Tláhuac.

Lo cierto también es que no siempre tuvieron la oportunidad los pueblos de que los gobernaran nativos de los mismos. Las imposiciones externas también determinaron de un modo palpable la administración de los cabildos indígenas. Sólo de esta manera entendemos que, unos años antes, en 1544, en Cuitlahuac Ticic estuviera gobernando un natural de Cuauhtitlan [24].

En los mismos títulos de tierras de Tláhuac aparecen registrados los pueblos-sujetos que le pertenecían al pueblo-cabecera de San Pedro Tláhuac. Estos son: Santiago Tzapotitlan, San Francisco Tetlapan (después Tlaltenco) y Santa Catalina Cuauhtli Itlacuayan [25]. Se encuentran también registrados todos los linderos de Tláhuac y, según podemos apreciar, su territorio abarcaba una extensión considerable, incluyendo todos los cerros de la Sierra de Santa Catarina y las lagunas que lo rodeaban.

En esta situación se encontraba Tláhuac en la temprana época colonial, considerada como una comunidad indígena y encomienda de la familia Cuevas.

Baruc05

Santiago Zapotitlán, San Francisco, Santa Catarina, Chalco, estado de México. Archivo General de la Nación. Centro de Información Gráfica. Catálogo de ilustraciones, número 1154

 

Estructura urbana

Si bien Tláhuac no fue una población con un gran territorio como lo fueron otras ciudades, lo que sabemos es que la plaza principal la constituyó la Parroquia, Convento y Palacio de gobierno. Estos tres edificios estuvieron ubicados en el centro de la cabecera municipal, es decir: en San Pedro Tláhuac. Al llegar los españoles se decidió montar sobre el antiguo templo la iglesia en honor a San Pedro Apóstol, esto con el fin de cumplir una ordenanza de Felipe II [26].

La primera iglesia fue edificada después de 1529, según cuenta fray Toribio de Motolinía, y afirmaba que era gran y de tres naves, hecha a la usanza de España [27]. Ésta fue construida gracias a la acción de un indígena que puso mucha diligencia para ello; al bautizarle le pusieron don Francisco y, según fray Gerónimo de Mendieta, era uno de los «señores principales» [28]. Esta primera iglesia y convento estuvo a cargo de la orden franciscana.

Siguiendo a Kubler en 1554 los franciscanos cedieron la iglesia y el convento a los dominicos; la construcción de éste último se sitúa en 1587 y fue terminada por estos últimos, quienes colocaron en las fachadas exteriores sus símbolos: la flor de lis y la estrella de ocho picos, intercaladas con las llaves de San Pedro. A su vez la iglesia, se puede situar entre 1587 y 1596, también por los dominicos [29].

El antiguo palacio municipal, por su parte, fue construido en una fecha temprana ya que en 1561, ahí se reunieron las autoridades para re-fundar el pueblo colocando los linderos. Se le menciona como: «Huey Tecpan (Palazio), Tecpan Calli Tlatzontecoyan, Teuctlatoloyan» [30]; términos que significan, respectivamente: Gran casa de gobierno, casa de gobierno donde se toman las decisiones, donde deliberan los señores principales.

En varios mapas coloniales aparece la iglesia de Tláhuac y, en consecuencia, el centro del pueblo. En uno de ellos aparece un lago al frente del templo y se encuentra rodeado de pequeñas casas de paja donde moraban sus habitantes [31].

En realidad en este pueblo no se encontraban calles, pues se encontraba emplazado en medio de una gran laguna, como ya antes habíamos dicho. Las calles de la población eran en realidad canales por donde navegaban las acalli o canoas; únicos medios de transporte de sus habitantes. En un mapa de 1579, copiado en el siglo XIX por don Faustino Chimalpopoca Galicia, se observa cómo de la entrada del templo de Cuitlahuac sale un camino que se dirige a los cerros de la Sierra de Santa Catarina, específicamente entre el Cuitlaxochitl y el Mazatepec; entre ellos pasa y toma rumbo hacia Itztapalapan, no obstante, antes de llegar a esta ciudad, se cruza con otro camino que conduce a la ciudad de México [32].

Sin embargo, la principal calzada que existía en Tláhuac, desde la época prehispánica, era la llamada calzada Tláhuac. Ésta unía a nuestro pueblo al sur con Tulyehualco y, al norte, con Tlaltenco. En las esquinas de la calzada estaban dos puertas de piedra, según consta en el Croquis de la Municipalidad de Tláhuac. La calzada y sus dos compuertas fueron reedificadas en 1788 por orden de don Manuel Antonio Pérez: «Teniente General de la Real Armada, Virrey Gobernador y Capitán General de esta N(ueva) E(spaña)» [33].  Esta calzada pasaba exactamente entre la parroquia y el palacio de gobierno. En dos lugares específicos habían dos puentes, uno llamado nuevo y, el otro, viejo.  La calzada medía 106 cordeles (4,446 metros aproximadamente) [34].

En un mapa de 1656 la calzada atraviesa la iglesia y el barrio de los Reyes, luego se dirige hacia Tetlalpan (Tlaltenco) y se une con otro camino que se dirige entre el cerro Cuitlaxochitl y el Mazatepec, ahí se bifurca y salen tres caminos en sendas direcciones [35].

En otro mapa, donde aparecen los pueblos-sujetos que pertenecían a Tláhuac, se detalla con más precisión los caminos y veredas que existían en la época colonial; para mayor comprensión vamos a enumerarlos y decir la ruta que seguían, según este importante documento, el orden en que empezaremos será de poniente a oriente y de sur a norte:

  1. Camino que viene del pueblo de Aztahuacan y va al pueblo de Santa Catalina (Cuauhtli Itlacuayan), que era sujeto del de San Pedro Cuitlahuac.
  2. Vereda que sale del pueblo de Santiago Tzapotitlan y va a la Estancia del Convento Dominico.
  3. Camino Real que viene de la ciudad de México al pueblo de San Pedro Cuitlahuac. (Después se une con la calzada Tláhuac).
  4. Vereda que sale de la Estancia del Convento hacia la ciudad de México.
  5. Vereda que sale de la calzada de San Pedro Cuitlahuac para el pueblo de Santa Marta (Acatitla) por los cerros [36].

Así pues, como hemos observado, Tláhuac se encontraba muy bien comunicada en direcciones y pueblos diferentes y diversos. Pero estos caminos no se reducen al medio terrestre; como buen pueblo lacustre se comunicaba por varios canales que los conducían a los siguientes pueblos: Chalco, Xihco, Ayotla, Mizquic, Tetelco, San Gregorio Atlapulco e Iztayopan, entre otros [37].

Como se apunta en los mapas que nos venimos refiriendo, los cerros estaban en posesión del gobierno indígena de Tláhuac. No obstante, en uno de ellos, en el Croquis de la Municipalidad, se menciona que cerca de la mitad del cerro Yahualiuhcan es propiedad de los señores Juan Z., Francisco Chavarría y Agapito Martínez.  Los lagos también eran propiedad indígena, aunque tuvieron mucho problema con ellos y, constantemente, los españoles y negros no los dejaban pescar, acaparándolos ellos [38].

Dentro de los límites de Cuitlahuac se encontraban dos Estancias; una de ellas era privada y pertenecía a un capitán de nombre Francisco Tousedo de Brito, en donde, además, tenía su residencia. Este lugar se localizaba a las faldas del cerro Yahualiuhcan. La otra estancia pertenecía al convento de San Pedro Tláhuac y, con ello, los frailes sostenían al mismo y a sus propias personas. Esta segunda estancia se ubicaba en las faldas del Cuitlaxochitl y, por encontrarse en una bifurcación, se le llamó también Atlatzalan (en donde se bifurca el agua) [39]. Como se dedicaban estos lugares a la cría de ganado, son representados con figuras de animalitos, parecidos a vacunos, en los mapas consultados.

Las principales actividades que se llevaban a cabo en las tierras de Tláhuac fueron: la agricultura chinampera, la comercialización de sus productos agrícolas, la cría de ganado, según vimos en las estancias, al igual que en la antigüedad [40] se dedicaron a la pesca, también recolectaban el salitre de los lagos y con ello fabricaban juegos pirotécnicos para sus fiestas patronales [41]. Además de estas actividades, los pobladores de Tláhuac se distinguieron en el arte de domar caballos. Luego que los españoles introdujeran estos animales, los indígenas se mostraron diestros en la cuestión equina [42].

Por último, es menester decir que los pueblos, ciudades y villas que rodeaban a la antigua Cuitlahuac Ticic han sido, poco a poco, descritos a lo largo de este pequeño ensayo histórico. No obstante ello, haremos mención, nuevamente, de los más importantes: En la parte sur: Xochimilco, Milpa Alta, Chalco, Tlalmanalco y Amecameca; en la norte: Itztapalapan, Acatitla, Acahualtepec, Mexicaltzinco, Colhuacan y México. ♦

Baruc Martínez

Huexöcalco, Ticic tlaxilacalco, Tlahuac altepec. | Desde la «casa de los huejotes», en el «barrio» de Ticic, en el pueblo de Tláhuac. | Junio 2006.

_____
[1] Hernán Cortés, Cartas de Relación, Manuel Alcalá (Nota preliminar), 5ª. Edición, Porrúa, México, 1970,  331 p.,  (Sepan Cuantos 7), p. 50. El subrayado es nuestro.
[2] Véase Manuel Orozco y Berra, Memoria para la carta hidrográfica del valle de México, México, Imprenta de A. Boix, a cargo de Miguel Zornoza, 1864, 185 p.
[3] Véase el Mapa Santiago Zapotitlán, San Francisco, Santa Catarina, Chalco, estado de México, Archivo General de la Nación, Centro de Información Gráfica, Catálogo de ilustraciones, número 1154. Este documento procede, a su vez, del Ramo Tierras, Vol. 1631, exp 1.
[4] Domingo Francisco de San Antón Muñón Chimalpain Cuauhtlehuanitzin, Memorial breve acerca de la fundación de la ciudad de Culhuacan, Víctor Castillo (intr., tr. y notas), México, Universidad Nacional Autónoma de México, LXVIII+157 p., pp. 56-57.
[5] Croquis de la Municipalidad de Tláhuac, Mapoteca Nacional Manuel Orozco y Berra, Colección Orozco y Berra, varilla 9, número 2568.
[6] Teresa Rojas Rabiela. «Aspectos tecnológicos de la obras hidráulicas coloniales», en Teresa Rojas, et. al.Nuevos aspectos sobre las obras hidráulicas prehispánicas y coloniales en el Valle de México. Ángel Palerm (presentación). Centro de Investigaciones Superiores, Seminario de Etnohistoria del Valle de México. Instituto Nacional de Antropología e Historia. 19-133 p., pp. 27-28. México, 1974.
[7] Véase Rudolf van Zantwijk. «El concepto del ‘Imperio Azteca’ en las fuentes históricas indígenas», en Estudios de Cultura Náhuatl, número 20. Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México. 201-211, 202-203 pp. México, 1990.
[8] Víctor M. Castillo Farreras. Estructura económica de la sociedad mexica, según las fuentes documentales, Miguel León Portilla (pról.). 3ª. Edición. Cultura Náhuatl 13, p. 73. Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México. México, 1996. 196, p.
[9] Die geschichte der königreiche von Colhuacan und Mexico, Walter Lehmann (tr.). Verlag W. Kohlhammer. XVI+571 p., p. 40. Alemania, 1974.
[10] Charles Gibson. Los aztecas bajo el dominio español, 1519-1810, Julieta Campos (tr.). 10ª. Edición. Siglo XXI Editores. 531 p., p. 35. México, 1989.
[11] Juan Manuel Pérez Zeballos. «El gobierno indígena colonial en Xochimilco», en Pablo Yanes, et. al., Urbi Indiano, la larga marcha a la ciudad diversa. Dirección General de Equidad y Desarrollo Social, Universidad Autónoma de la Ciudad de México. 27-88 p., pp. 29-30. México, 2005.
[12] Op. Cit., Charles Gibson, pp. 36-39.
[13] Ibid., p. 30.
[14] Véase Santiago Zapotitlán, San Francisco,…
[15] Rafael Altamira. Ensayo sobre Felipe II. Universidad Nacional Autónoma de México, Jus. pp. 240-248. México, 1950.
[16] John Frederick Schwaller. Guides to nahuatl manuscripts, The Newberry Library, The Latin American Library, The Bancroft Library. Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México. 73 p., pp. 21-22. México, 1987.
[17] Op. Cit., Charles Gibson, p. 424.
[18] Op. Cit., Juan Manuel Pérez Zeballos, pp. 30-33.
[19] «Títulos de los indios de Cuitlahuac», en Origen de Cuitlahuac y otros documentos. Biblioteca Nacional de México. Fondo Reservado, manuscrito 1735, 9r-12r f., f. 10r. La traducción es nuestra.
[20] Ibid., f. 12r.
[21] Véase Archivo General de la Nación, Bienes Nacionales, Vol. 912, exp. 2. Alicia Olivera Sedano, «Cuitlahuac», en Revista Mexicana de Estudios Antropológicos, VI Mesa Redonda de la Sociedad Mexicana de Antropología, Volumen XIV, 299-302 p., p. 299. México, 1954-1955. El documento del AGN es un censo donde se encuentran los nombres de los habitantes de Tláhuac. Ahí son divididos por barrios, los cuales se leen como sigue: San Miguel Ticic, San Mateo Teopancalcan, San Juan Tecpan y La Asunción Atenchicalcan.
[22] Códice Chimalpopoca, Anales de Cuauhtitlán y Leyenda de los Soles. Primo Feliciano Velázquez (tr., intr. y notas), Miguel León Portilla (prefacio). Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México. 162 p., p. 59. México, 1975.
[23] Op. Cit., Juan Manuel Pérez Zeballos, p. 30.
[24] Op. Cit., Charles Gibson, p. 183.
[25] «Títulos de los indios de Cuitlahuac…», f. 9v.
[26] Op. Cit., Rafael Altamira, p. 227.
[27] Fray Toribio Benavente Motolinía. El libro perdido. Edmundo O’Gorman (Dirección). Quinto Centenario. P. 198. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México, 1989.
[28] Fray Gerónimo de Mendieta. Historia eclesiástica indiana. 2 Vol., Salvador Chávez HayHoe. t. 1, p. 108. México, 1945.
[29] George Kubler. Arquitectura mexicana del siglo XVI. Roberto de la Torre, Graciela de Garay y Miguel Ángel de Quevedo (tr.). Fondo de Cultura Económica. 683 p., pp. 126, 584. México, 1983.
[30] «Títulos de los indios de Cuitlahuac…», f. 10r.
[31] Origen de Cuitlahuac y otros documentos. Biblioteca Nacional de México, Fondo Reservado, manuscrito 1735, lámina 2.
[32] Mapa de Cuitlahuac, Itztapalapan, Santa Marta y Santiago. Biblioteca del Museo Nacional de Antropología, Sección de Manuscritos, Documentos sueltos, serie 2, legajo 88, número 11.
[33] Croquis de la Municipalidad de Tláhuac…
[34] Op. Cit., Teresa Rojas Rabiela, p. 57.
[35] San Pedro Tlahuac, San Francisco Tetlalpa, Santa Catarina Cuauhtli Itlacuayan, Chalco, estado de México. Archivo General de la Nación, Centro de información Gráfica, Catálogo de ilustraciones, número 1155. Procede de AGN, Tierras, Vol. 1631, exp. 1.
[36] Santiago Zapotitlán, San Francisco,…
[37] Croquis de la Municipalidad de Tláhuac…
[38] Op. Cit., Charles Gibson, p. 349.
[39] Santiago Zapotitlán, Chalco, estado de México. Archivo General de la Nación, Centro de Información Gráfica, Catálogo de ilustraciones, número 1222.
[40] Francisco Javier Clavijero, “El comercio en el México antiguo”, en Miguel León Portilla,  De Teotihuacán a los Aztecas, fuentes e interpretaciones históricas, 2ª. Edición, México, UNAM, 1995, 405-410 p., p. 407.
[41] Charles Gibson, op. cit., pp. 347-348.
[42] Fray Agustín Dávila Padilla, Historia de la fundación y discurso de la provincia de Santiago de México de la orden de predicadores, Agustín Millares Carlo (pról.), 3ª. Edición, Academia Literaria, 1955, 654 p., (Grandes crónicas mexicanas, No. 1), p. 612.
_____
Bibliografía
Altamira, Rafael. Ensayo sobre Felipe II. Universidad Nacional Autónoma de México, Jus. México, 1950.
Benavente Motolinía, Fray Toribio de. El libro perdido. Edmundo O’Gorman (Dirección). Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Quinto Centenario). México, 1989. 648 p.
Castillo Farreras, Víctor M. Estructura económica de la sociedad mexica, según las fuentes documentales. Miguel León Portilla (Pról.). 3ª. Edición. Instituto de Investigaciones Históricas. Universidad Nacional Autónoma de México. México, 1996. 196 p. (Cultura náhuatl 13).
Chimalpain Cuauhtlehuanitzin, Domingo Francisco de San Antón Muñón. Memorial breve acerca de la fundación de la ciudad de Culhuacan. Víctor Castillo (Intr., tr. y notas). Universidad Nacional Autónoma de México, LXVIII+157 p. México.
Clavijero, Francisco Javier. «El comercio en el México antiguo«», en Miguel León Portilla, De Teotihuacán a los Aztecas, fuentes e interpretaciones históricas. 2ª. Edición. UNAM. México, 1995. 405-410 p.
Códice Chimalpopoca, Anales de Cuauhtitlán y Leyenda de los Soles. Primo Feliciano Velázquez (tr., intr. y notas), Miguel León Portilla (prefacio). Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México. México, 1975, 162 p.
Cortés, Hernán. Cartas de Relación. Manuel Alcalá (Nota preliminar). 5ª. Edición. Colección Sepan Cuántos número 7, Porrúa. México, 1970. 331 p.
Croquis de la Municipalidad de Tláhuac. Mapoteca Nacional Manuel Orozco y Berra. Colección Orozco y Berra, varilla 9, número 2568.
Dávila Padilla, Fray Agustín. Historia de la fundación y discurso de la provincia de Santiago de México de la orden de predicadores. Agustín Millares Carlo (Pról.). 3ª. Edición. Academia Literaria (Grandes Crónicas Mexicanas, número 1). México, 1955. 654 p.
Die geschichte der königreiche von Colhuacan und Mexico. Walter Lehmann (Tr.). Verlag W. Kohlhammer, XVI+571 p. Alemania, 1974.
Frederick Schwaller, John. Guides to nahuatl manuscripts, The Newberry Library, The Latin American Library, The Bancroft Library. Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México. México, 1987. 73 p.
Gibson, Charles. Los aztecas bajo el dominio español, 1519-1810. Julieta Campos (Tr.). 10ª. Edición. Siglo XXI. México, 1989. 531 p.
Kubler, George. Arquitectura mexicana del siglo XVI. Roberto de la Torre, Graciela de Garay y Miguel Ángel de Quevedo (Tr.). Fondo de Cultura Económica. México, 1983. 683 p.
Mapa de Cuitlahuac, Itztapalapan, Santa Marta y Santiago. Biblioteca del Museo Nacional de Antropología. Sección de Manuscritos. Documentos sueltos, serie 2, legajo 88, número 11.
Mendieta, Fray Gerónimo de. Historia eclesiástica indiana. 2 Vol. Salvador Chávez HayHoe. México. 1945.
Olivera Sedano, Alicia. «Cuitlahuac», en Revista Mexicana de Estudios Antropológicos. VI Mesa Redonda de la Sociedad Mexicana de Antropología. Volumen XIV, 299-302 p., p. 299. México, 1954-1955.
Origen de Cuitlahuac y otros documentos. Biblioteca Nacional de México. Fondo Reservado, manuscrito 1735, lámina 2. México.
Orozco y Berra, Manuel. Memoria para la carta hidrográfica del Valle de México. Imprenta de A. Boix, a cargo de Miguel Zornoza. México, 1864. 185 p.
Pérez Zeballos, Juan Manuel. «El gobierno indígena colonial en Xochimilco», en Pablo Yanes, et. al., Urbi Indiano, la larga marcha a la ciudad diversa. Dirección General de Equidad y Desarrollo Social, Universidad Autónoma de la Ciudad de México, 27-88 p. México, 2005.
Rojas Rabiela, Teresa. «Aspectos tecnológicos de la obras hidráulicas coloniales», en Teresa Rojas, et. al., Nuevos aspectos sobre las obras hidráulicas prehispánicas y coloniales en el Valle de México, Ángel Palerm (presentación). Centro de Investigaciones Superiores, Seminario de Etnohistoria del Valle de México. Instituto Nacional de Antropología e Historia. 19-133 p. México, 1974.
San Pedro Tlahuac, San Francisco Tetlalpa, Santa Catarina Cuauhtli Itlacuayan, Chalco, estado de México. Centro de Información Gráfica, Catálogo de ilustraciones, número 1155. Archivo General de la Nación.
Santiago Zapotitlán, Chalco, estado de México. Centro de Información Gráfica, Catálogo de ilustraciones, número 1222. Archivo General de la Nación.
Santiago Zapotitlán, San Francisco, Santa Catarina, Chalco, estado de México. Centro de Información Gráfica, Catálogo de ilustraciones, número 1154. Archivo General de la Nación.
«Títulos de los indios de Cuitlahuac», en Origen de Cuitlahuac y otros documentos. Biblioteca Nacional de México, Fondo Reservado, manuscrito 1735, 9r-12r f. México.
Zantwijk, Rudolf van. «El concepto del ‘Imperio Azteca’ en las fuentes históricas indígenas», en Estudios de Cultura Náhuatl, número 20. Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Nacional Autónoma de México. México, 1990. 201-211 p.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: